Una mujer de 80 años fue estafada en Salamanca por el timo del ‘tocomocho’, quien entregó a los timadores 18.000 euros y un lote de joyas que tenía en su casa.
Según informó la Policía Nacional, la víctima presentó la denuncia el pasado 16 de marzo, cuando explicó que los timadores se acercaron a ella cuando caminaba por la Avenida Vicente del Bosque de la capital salmantina.
Tras engañar a la mujer, los autores del timo la acompañaron a su domicilio, donde les hizo entrega de un lote de joyas y, posteriormente, con tres cartillas de ahorro que tenía, fueron con ella a tres sucursales bancarias, dos de ellas de la misma entidad, donde efectuó el reintegro de 18.000 euros, 6.000 en cada sucursal, de los que también hizo entrega a los autores.
La Policía Nacional indicó que en la última de las denuncias presentadas no se recibió aviso alguno por parte de los empleados de las sucursales donde la víctima efectuó los reintegros.
El timo del ‘tocomocho’ suele desarrollarse en lugares de tránsito dónde una persona aborda a la víctima manifestando tener un billete de lotería premiado y que por alguna causa no puede cobrar. El estafador ofrece a la víctima venderle el boleto por menos dinero del que corresponde al premio. Para dar mayor credibilidad al timo irrumpirá un segundo estafador (gancho) que suele afirmar la autenticidad del premio exhibiendo un listado de boletos premiados en un periódico. Cuando la víctima compra el boleto premiado y va a cobrarlo a la ventanilla de la administración de lotería comprueba que el billete de lotería es falso.
La Policía Local de Salamanca se incautó de varios productos falsificados que, fuera de los puestos autorizados, estaban a la venta el pasado domingo en el rastro de La Aldehuela. En concreto, los agentes intervinieron 21 bolsos de distintas marcas comerciales, puestos a la venta por un hombre de 40 años; 16 cajas de perfumes y cremas, también de varias marcas falsificadas, que llevaba un joven de 24; y, por último, seis discos compactos musicales y una película a un tercer vendedor.
La comercialización de artículos, mercancías o productos adulterados, fraudulentos o falsificados se considera una infracción muy grave que puede derivar en una sanción económica de hasta 3.000 euros.
