La compañía segoviana Tanteas Teatro llevó a escena ayer por la noche en el Juan Bravo “Las tribulaciones de Frutos el eremita”, que el teatro de la Diputación programó como una actividad enmarcada en los actos que Segovia capital y provincia celebran estos días en honor al patrón de la diócesis, San Frutos.
Un año después del estreno de esta producción, que pudo verse en octubre de 2013 en Segovia y en el Teatro Bretón de Sepúlveda, los ocho actores de Tanteas subieron a las tablas bajo la dirección de Alejando Espeso para dar vida a un San Frutos que siente soledad y hambre en su retiro voluntario y que conversa con las personas que se encuentra a su paso. Un San Frutos que habla en verso y vive a principios del siglo VII, cuando era “Frutos” a secas.
Segovianos de todas las edades siguieron el planteamiento cercano y desenfadado de una figura tan relevante para la provincia, encarnado por Javier Gigosos, en el papel de Frutos. Completaron el reparto, Eugenio Uñón (Forestal), Sonsoles Novo (Engracia), Fermín Sastre (Valentín), Ángela Almendáriz (Mustafá/Calavera), David Gigosos (Majararí) y la voz en off de Álvaro Hache, imprescindibles para el desarrollo de esta obra escrita en verso por José Orcajo y dividida en ocho escenas.
Uno de los logros de la apuesta de Tanteas Teatro fue hacer más comprensible una figura, la de este santo eremita, que vivió entre los años 642 y 715, al final de la etapa visigoda, justo en el periodo en que se produce la llegada de los musulmanes a la Península (711).
Javier Gigosos puso cuerpo, voz y voluntad para encarnar al Santo, nacido según la tradición en el seno de una familia acomodada y tras la muerte de sus padres repartió sus bienes entre los necesitados y se retiró a las Hoces del Duratón, en busca de soledad, seguido por sus hermanos menores Valentín y Engracia.
Unos de los milagros que se le atribuyen es “la cuchillada de San Frutos”, una hendidura en el terreno abierta tras el paso del báculo del santo por el suelo ante la llegada de los musulmanes a su lugar de retiro, para marcar una raya que no debían sobrepasar.
Para los miembros de esta compañía formada hace una década y con varios proyectos en marcha de forma simultánea este no es el primer proyecto en el que dan vida a personajes históricos, aunque “nos pareció un reto sorprende y muy llamativo que requirió de muchas horas de estudio y ensayos”, según explicó Javier Gigosos, que muchos segovianos han visto en el papel de Abraham Seneor en las visitas guiadas.
