Cada día que pasa parece más seguro que el Gobierno español pedirá el rescate a Bruselas para que el Banco Central Europeo (BCE) reactive cuanto antes la compra de bonos y la economía vuelva a fluir. Las incógnitas ahora pasan por descubrir cuándo y, lo que es aún más importante, cómo.
Desde hace varias semanas se está especulando con la posibilidad de que el Gabinete de Rajoy no pida un rescate al uso, que podría suponer unas condiciones excesivas dadas las reformas que ya ha efectuado el Ejecutivo.
A este respecto, los diarios Financial Times y The Wall Street Journal publicaron ayer que el Gabinete español podría estar estudiando presentar una petición de ayuda para abrir una línea de crédito «virtual», cuya finalidad última sería activar el programa de compra de deuda soberana del BCE. Ambos rotativos creen que la fórmula que maneja Madrid consistiría en solicitar el crédito para tener acceso en caso de necesidad a los fondos del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), aunque sin hacer efectivo el desembolso de dinero, con el fin de cumplir los requisitos fijados por la entidad central para activar su programa de compra de bonos, una acción que fue calificada por varios analistas de«bomba atómica».
«Podría decirse que se trata de una línea de crédito virtual», señaló un funcionario español citado por The Wall Street Journal, que adelanta que con la intervención se lograría una significativa rebaja de los costes de financiación.
Este plan se unió ayer al paso adelante dado por Alemania, quien avanzó que estaría dispuesto a que España solicitara la ayuda, según desvelaron dos diputados del partido de Angela Merkel. Esta posición es contraria a la línea mantenida hasta el momento por Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas y hombre fuerte de la canciller en las negociaciones sobre la crisis europea.
Michael Meister, número dos del grupo parlamentario de la CDU en el Bundestag, y Norbert Barthle, portavoz presupuestario del partido, apuntaron la posibilidad de aceptar que España acuda al fondo extraordinario. «Sería un movimiento posible», apuntó Barthle. «Tenemos que revisar cualquier solicitud que se haga, sea una línea de crédito o un rescate total», comentó Meister. «Pero una cosa está clara, sea lo que sea, no será sin condiciones», añadió.
La Comisión está lista
Tras conocerse la posibilidad de que el rescate se solicite en los próximos días, Bruselas eludió pronunciarse, aunque reiteró que la Comisión Europea está preparada para actuar en cualquier momento. «No voy a entrar en esta especulación», manifestó el portavoz de Asuntos Económicos, Simon O’Connor, aunque avanzó que «existen procedimientos muy claros para que los países puedan obtener asistencia financiera, ya sea preventiva o de otro tipo».
Las buenas noticias que acercan a España a la ayuda financiera en condiciones favorables llevaron ayer al Ibex a cerrar la sesión en el 3,41% y a recuperar el nivel de 7.900 puntos, mientras que la prima de riesgo descendió desde los 434 a los 426 puntos básicos.
