La avenida del Acueducto tiene durante estos días un característico olor a jamón y embutidos —sin olvidar la lluvia—, que auguran el inicio de la IV Feria del Jamón de Castilla y León, inaugurada hoy por la mañana. El encargado del pregón inaugural de este año ha sido Ignacio Sanz, escritor y ceramista segoviano, quien ha pronunciado un discurso en el que ha ensalzado la figura del jamón, muy importante para los segovianos, y que a la vez ha supuesto una tradición desde la niñez para muchas personas. Ha afirmado que el jamón —considerado uno de los productos gourmet—, no está tan reservado a “gente adinerada” como el caviar, sino que se puede degustar como tapa en un bar, de entrante en un restaurante o adquirirlo a buen precio en la charcutería.
El presidente de la Asociación Segoviana de Industrias de Carne (AICA), Juan Pedro Postigo, ha asegurado que el sector está superando “una crisis importante” y que ya se están construyendo nuevas instalaciones que albergarán la producción de dos millones más de jamones y empleo para, al menos, un centenar de personas. También ha pedido a las administraciones ayuda para los emprendedores que desean
aumentar su producción “o, al menos, que no pongan trabas”.
