La población mundial alcanzará los 7.000 millones de personas antes de que acabe el mes, «un tamaño sin precedentes» que supone «un éxito» porque tenemos vidas más largas y saludables, según un informe realizado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa), que, sin embargo, señala que «persisten las disparidades» en cuanto a las condiciones de vida entre distintos países y dentro de un mismo país.
El estudio El estado de la población mundial 2011, publicado ayer, indica que «no todos se han beneficiado con ese aumento de las cifras ni con la más alta calidad de vida que entraña» y que hay diferencias en cuanto a «los derechos y oportunidades de que disponen hombres y mujeres, y niños y niñas». Por eso, la Organización de las Naciones Unidas apuesta por «un desarrollo que, basado en la responsabilidad, sirva para promover la igualdad».
De los 7.000 millones de habitantes del mundo, 893 cuentan con más de 60 años y a mitad de este siglo serán unos 2.400, mientras que los menores de 25 años representan actualmente el 43 por ciento de la población y en algunos países llegan a algo más de la mitad. Otro dato destacable es que una de cada 10 personas vive en una ciudad y que dentro de 35 años serán dos terceras partes las que lo hagan.
Año tras año se suman al menos 80 millones de personas a la población del planeta, que dentro de 13 años tendrá, según las previsiones, 1.000 millones más. Un estudio presentado el pasado mayo por la ONU prevé que en el año 2050 habrá entre 9.300 y 10.600 millones de personas en el mundo y que al finalizar el presente siglo se habrán alcanzado los 10.000 millones de habitantes.
Desafíos de futuro
El responsable del Área de Población y Desarrollo de la División Técnica del Unfpa, José Miguel Guzmán Molina, afirmó durante la presentación del informe que «no hay un problema de espacio en la Tierra» para acoger a las personas que viven en ella. «El inconveniente son los recursos», por lo que hay que «preservar el equilibrio» entre «la disponibilidad de agua, la producción de alimentos y la generación de energía», por ejemplo, mediante «los avances tecnológicos», indicó el analista.
Al referirse al problema del cambio climático, Guzmán declaró que «hace falta una mirada más global sobre el desarrollo sostenible», porque ya se observan «signos de estrés concretos» en el equilibrio que debe existir entre recursos y población.
Por su parte, el director ejecutivo del Unfpa, Babatunde Osotimehin, destaca en el prólogo que tendencias como la urbanización, la mayor esperanza de vida y el rápido incremento de las poblaciones en edad activa son a la vez «grandes desafíos» y «enormes oportunidades».
Mientras tanto, José Miguel Guzmán afirmó que la crisis económica actual que vive el planeta está «poniendo en entredicho el apoyo de los países desarrollados a los estados en vías de desarrollo». Pero «una crisis siempre es temporal», mientras que los «desafíos» a los que nos debemos enfrentar «son estructurales y de medio y largo plazo», añadió.
