Uun libro muy bien planteado y metafóricamente perfecto, de un autor imprescindible. Con estas palabras definió el coordinador del Premio Jaime Gil de Biedma la obra ganadora este año, “Vida y leyenda del jinete eléctrico”, de Joaquín Pérez Azaústre. Santonja destacó la capacidad verbal y metafórica del autor cordobés, “tan infrecuente en la actualidad”, “en un poeta excepcional y novelista muy interesante”.
En cuanto al libro, que ganó el premio por unanimidad, Gonzalo Santonja subrayó que tiene una carga crítica total, tanto en la forma como en el ritmo, con una perspectivas “inmejorables”.
Por su parte, el autor explicó su libro como “un río caudaloso que está dividido en varios fragmentos, para facilitar al lector un único poema”. “Es un solo poema largo, con estructura de río; como si el sujeto poético fuese un jinete que va cabalgando a través de todo el siglo XX, llegando hasta la actualidad”, apuntó.
El lector se va encontrando con distintos niveles de lectura, según explica Pérez Azaústre. “Está el poema que se puede leer como una confesión emocional de quien lo ha escrito, están también los conflictos que aparecen ahí, que no son tanto del sujeto poético como del entorno que le rodea, porque son conflictos que de alguna manera tienen como hilo conductor algunas películas en las que ha estado como actor o como director Robert Reford”. En este sentido, el poeta señaló que “no hace ninguna falta” haber visto la película para seguir el desarrollo del poema.
“El poema va mezclando como en un solo caudal muchos conflictos que son singulares del siglo XX, pero que aún no hemos resuelto, por ejemplo, el conflicto entre seguridad y derechos civiles, la situación actual de la democracia con la falta de transparencia y falta de control democrático para los representantes públicos”, explicó el cordobés.
El también ganador del premio de poesía Adonais y Loewe, y del Fernando Quiñones de novela, indicó que su obra también contiene un discurso cultural. “En fin, un poema largo que pretende tener un estructura cíclica, y ésta le permite que esos escenarios convivan realidades muy diversas, tanto lo que explícitamente se dice como lo que se sugiere, y la cultura parece aquí como un medio para llegar a conflictos sociales, muy del ciudadano y del individuo”, concluyó.
Una obra distinta a casi toda la poesía que se publica y de un muy alto nivel literario, como dice el escritor Pere Gimferrer.