El experto en arquitectura de la luz Anton Amann aseguró ayer en Burgos que en España hay muchos ejemplos de exceso de iluminación en el patrimonio, en los que, dijo, «se quiere destacar una pieza interesante pero muchas veces se destaca demasiado por encima de lo demás y se produce un cierto desequilibrio». Esto se debe, en parte, según expuso, a que la cultura de la luz llegó mucho más tarde a España que a otros países centroeuropeos.
«La luz no sólo hay que medirla en cuestiones de intensidad sino también de cualidad, de cómo aprovechar esa luz», abogó. A su juicio, hay que evitar un exceso de luz y apuntó que «las tecnologías nuevas ayudan a que se pueda dar intensidad luminosa con unos consumos menores».
El Teatro Principal de Burgos acoge ayer y hoy un encuentro técnico europeo sobre alumbrado público y eficiencia energética en las ciudades. Expertos de Eindhoven (Holanda), Niza y Lyon (Francia), Birmingham (Reino Unido), Leipzig (Alemania), Bassano del Grappa (Italia), Patras (Grecia), Tallin (Estonia), Iasi (Rumanía) y Sofía (Bulgaría) se reúnen con técnicos del Ayuntamiento todo lo relativo a sus políticas de iluminación.
Los expertos aportarán a la ciudad sus recomendaciones y puntos de vista, que a posteriori darán lugar a un plan de acción de eficiencia energética en el alumbrado público de Burgos. Esta iniciativa se enmarca en el proyecto europeo ‘Plus’, en el que participa la capital burgalesa.
El proyecto tiene como objetivo desarrollar en las ciudades políticas y estrategias de iluminación para lograr un alumbrado energéticamente más eficiente. La búsqueda de la sostenibilidad lumínica se centra en el uso de nuevas tecnologías de iluminación en espacios públicos que supongan una reducción del consumo.
