Desde que el pasado mes de marzo José Antonio Abella recibiera el Premio de la Crítica de Castilla y León, la vida del escritor y escultor burgalés de nacimiento y segoviano de adopción ha dado un importante giro que le sitúa como uno de los novelistas emergentes en el panorama literario de la región. Abella quiso compartir la alegría por el premio y sus vivencias a la hora de pergeñar «La sonrisa robada» con sus compañeros de profesión, los médicos en el acto de presentación de la novela galardonada que tuvo lugar ayer en la sede del Colegio de Médicos de Segovia, en el que participaron un numeroso grupo de compañeros y amigos del literato y doctor. El presidente del Colegio de Médicos, Enrique Guilabert, fue el encargado de preludiar el acto, y fue Mónica Lalanda quien introdujo al público en los secretos de la novela premiada, que llevó a su autor a un largo proceso creativo.
‘La sonrisa robada’ parte del descubrimiento de unas cartas que el poeta y pintor español José Fernández Arroyo, protagonista de esta historia, intercambió con una joven alemana entre 1949 y 1953. A partir de ahí, Abella dibuja el escenario de lo que ocurrió en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, cuando toda una generación tuvo que reconstruirse individualmente y como sociedad.
Abella definió su obra como «compleja», ya que relata la historia desde un punto de vista que raramente es tomado», como es el punto de vista de los perdedores de la Guerra Mundial. En este sentido, indicó que «es conocido por todo el mundo y nadie tiene ninguna duda de las enormes atrocidades que cometió Alemania y el nazismo» pero añadió que «lo que no es conocido es el sufrimiento que una parte importante del pueblo alemán sufrió después de la Guerra». «Es algo que no interesa, que está tapado y oculto, los propios alemanes tampoco tienen mucho interés en que se sepa», apostilló.
Por otra parte, José Antonio Abella señaló que también es «una hermosa historia de amor entre una chica alemana que vivió toda la época del nacismo y que sufrió enormemente en el final de la guerra». «Es una historia de amor con magnífico poeta español, amigo mío, como es José Fernández Arroyo».