La Gimnástica Segoviana salió vapuleada de Toledo, donde los azulgrana encajaron un set que les deja en la zona baja de la tabla con cuatro derrotas y un empate en cinco partidos. Se dio un festín el Toledo en el Salto del Caballo. Sólo el tanto de Alberto Leira puso algo de incertidumbre al encuentro, pero se quedó en espejismo fruto de la rápida respuesta de Figueroa, autor del tercer y cuarto tanto verde.
El arranque del partido fue descorazonador para la Segoviana, ya que en el primer minuto de juego los gimnásticos recibirían su primer gol. Facundo quiso jugar el balón con los pies, pero le salió mal tras recibir la presión de Víctor Figueroa en línea de gol y se vio obligado a jugar en corto para Chema dentro del área pequeña. Sin embargo, anduvo más rápido el visitante Canario, que le robó el balón y enfiló la portería segoviana. A Chema no le quedó otra que derribarle y el árbitro, a instancias del línea, señaló la pena máxima, que transformó Álvaro Antón.
Minutos después fue Alcolea quien emuló a su homólogo en la portería rival, y a punto estuvo de liarla parda, ya que Dani Arribas se apoderó de balón y buscó la red con una vaselina que no encontró puerta por centímetros. La ocasión fue buena, pero lo malo es que la Segoviana no volvería a disparar sobre la portería de Alcolea en toda la primera mitad.
La última media hora del primer acto fue un monólogo del Toledo, que no cejó en su empeño de buscar la portería segoviana y rozó el gol en múltiples ocasiones. Los discípulos de Abraham García, mientras, capeaban el temporal con mucho oficio pero sin ideas cuando el balón llegaba a sus pies.
Una falta botada por Tomas obligó a emplearse a fondo a Facundo cuando se cumplía el cuarto de horade juego. Y en el minuto 27 el meta se veía obligado a abandonar el campo por unos problemas musculares que hicieron que Pablo ocupara su lugar bajo palos. Antes, había salvado un remate a bocajarro de Carlos Esteve después de una jugada en banda de Canario.
El segundo tanto del Toledo llegaría a diez minutos del asueto. Pablo pudo rechazar un primer disparo de Canario desde el balcón del área, pero volvió a la carga el mediapunta poco después y esta vez superó al meta después de una gran jugada de Sergio García por la izquierda. Esteve remató de cabeza el centro pasado, el balón golpeó en el larguero tras rozarlo Pablo y Canario, que pasaba por allí, sólo tuvo que empujarlo al fondo de la red.
En el último minuto de la primera parte el Toledo tuvo hasta tres ocasiones para aumentar su diferencia en el marcador. Álvaro Antón buscó el tanto olímpico y Sergio García y Figueroa marraron dos opciones claras cuando el gol ya se cantaba en las gradas.
