Un año más, los espinariegos disfrutaron del tradicional espectáculo taurino a cargo de los quintos y las peñas. La Plaza de Toros de El Espinar fue testigo de cómo se lidió, banderilló y dio muerte a “Avispado” y “Prosikito”, dos toros criados en la cerca “El Portillo”. Para el primero participó la cuadrilla de los “Asalta Praos Ajenos”, para el segundo “Los Capaescuerzos”.
Los quintos demostraron ser buenos toreros. Se pusieron en todo momento ante el toro, incluso en la primera cuadrilla hubo un valiente que recibió al toro en el suelo a la salida de la puerta de los toriles.
En esa primera cuadrilla, el matador ha necesitado dar dos estocadas para acabar con el toro; el matador de la segunda cuadrilla ha tenido peor suerte en ese lance final, pues tras varios pinchazod acabó con el toro en el cuarto intento. En otro tercio, los banderilleros dejaron el pabellón muy alto, con buenos pares e incluso florituras.
Como siempre, los prequintoshan sacado los toros sin necesidad de mulillas, solo con la fuerza de su juventud y la alegría de la fiesta. La corrida de quintos estuvo presidida por el alcalde y la plaza registró un lleno absoluto, más de 5.000 personas han presenciado este acto central de las fiestas.
Para cerrar la jornada de fiesta, el Centro Cultural fue el escenario de la actuación de la Nueva Compañía Muñoz Seca, que ofreció la comedia “Enseñar a un sinvergüenza, de Alfonso Paso. Y por último la orquesta S.M.S amenizó la noche con su vebena.
Los festejos taurinos vuelven a ser protagonitas esta tarde con el tradicional festival taurino de pandas.
Por la mañana la peña “Drink Team” organiza el VI Concurso Gastronómico. En esta edición, la propuesta es encontrar el mejor canapé de El Espinar. Además del concurso se ofrecerá a los asistentes un vermú y se podrán probar los canapés participantes.
De noche, también teatro: la Nueva Compañía Muñoz Seca se despedirá por este año con la obra de José O’Donell “No hay dos sin tres”. Y para concluir la jornada, verbena a cargo de la célebre orquesta La Huella.