Castilla y León alcanzó por primera vez la máxima puntuación en la aplicación y desarrollo de la Ley de Dependencia, con un 10, mientras que nueve comunidades autónomas además de Ceuta y Melilla suspenden y no pasan del 5, según los datos del XIV Observatorio de la Dependencia que se hicieron públicos ayer.
Así, las comunidades que suspenden en el tratamiento de la dependencia son Cataluña, Cantabria, Murcia, Madrid, Galicia, Baleares, Aragón, Canarias, Comunidad Valenciana y Ceuta y Melilla, por lo que el Observatorio concluye que “sólo” Castilla y León, con una nota de 10, y País Vasco y Andalucía, con un 7,5 y 7,1, respectivamente “destacan” en la aplicación de la Ley.
A la hora de realizar la escala de valoración del desarrollo de la normativa, el Observatorio tiene diferentes variables medidas, algunas, sobre el total de la población como las personas atendidas; las solicitudes; los dictámenes; las personas pendientes de prestación de servicio; el equilibrio entre las prestaciones y los servicios; la integración de la red local de servicios sociales; el incremento de personas atendidas en los últimos doce meses; la aportación de cada comunidad por habitante y año; el incremento o pérdida de expedientes de grado III; la innovación y buenas prácticas; la información en tiempo real y el modelo de seguimiento.
En cada una de estas variables el Observatorio concede un 1 como máxima puntuación y un cero como mínima puntuación, y Castilla y León obtiene un 1 en todas ellas. El resultado final es de 12 puntos, que extrapolado a una nota del 1 al 10 da a Castilla y León un 10.
Así, según estos datos, las personas beneficiadas sobre el total de población en la Comunidad es del 2,49%, por encima de la media nacional que es del 1,56%; mientras que las solicitudes representan en la Comunidad el 4,34% de la población, por encima del 3,46% de España. Además, en la región sólo el 0,8% de las personas don derecho a prestación está pendiente de recibirla, frente al 18,7% nacional.
Asimismo, en la Comunidad, el gasto público en dependencia por año y habitante es de 138,71 euros, mientras que en España es de 104,49 euros, además de que la región, junto con Andalucía, es la única con sistema de seguimiento sistematizado.
El informe destaca que Castilla y León llegó a mediados de 2013 a la atención plena, de forma que implantó el Sistema de Atención a la Dependencia en su totalidad y manteniendo el mismo en función de las altas y bajas normales. “Mantiene el número de atendidos y es modélica en agilidad”, señala esta edición del Observatorio.
Además, asevera que la estrategia de mantenimiento de servicios y empleos consistió en disminuir sensiblemente las cuantías de las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar incrementando la cuantía de la prestación económica vinculada fomentando su uso. “La estrategia ha sido exitosa, pero tiene el peligro de penalizar a las familias por tener éstas que complementar los precios de mercado de los servicios”, añadió.
Desde diciembre de 2008, cuando el Observatorio comenzó la elaboración de estos informes, Castilla y León pasó de obtener una puntuación del 8 al 10 de este último informe, la nota máxima que alcanza en este análisis, que hace que una vez más la Comunidad esté a la cabeza en la aplicación de la Ley de Dependencia.
Según este último informe, tres comunidades mantienen la misma puntuación que hace seis meses, La Rioja (6,3), Cataluña (4,6), Aragón (3,3) y Ceuta y Melilla (1,7); mientras que bajan cinco: País Vasco (8,3 al 7,5), Castilla-La Mancha (5,4 a 5), Cantabria (5,4 a 4,6), Murcia (5 a 4,2), y Madrid (4,6 a 4,2).
Por contra, la nota crece en nueve, concretamente en Castilla y León (del 9,6 al 10) Andalucía (pasa de un 5,4 a un 7,1); Extremadura (del 5,4 al 6,7); Navarra (del 4,6 al 5); Asturias (del 3,8 al 5); Galicia (3,8 al 4,2); Baleares (3,3 al 3,8); Canarias (1,3 al 1,7); y Comunidad Valenciana (1,3 al 1,7). Estas notas revelan “graves” diferencias entre las diferentes regiones.
