Debido a la proximidad a las fiestas de Navidad y a los numerosos fraudes o engaños que por estas fechas se suceden a consecuencia de la venta de lechazo de otros países como Lechazo de Castilla y León, Uccl-Segovia ha alertado de la importancia de aumentar la vigilancia para controlar exhaustivamente la trazabilidad de los productos y exige una mayor transparencia con un etiquetado claro y visible que indique el origen del lechazo para que el consumidor pueda elegir correctamente.
Igualmente Uccl exige al Ministerio de Agricultura y a la Junta una modificación en la normativa, que al igual que en el despiece es obligatorio indicar el origen de procedencia de la carne, lo sea en la canal, donde ahora solo se indica con el sello del matadero pero no así su procedencia.
Recuerdan que en el Consejo Regulador del Lechazo de Castilla y León están registradas un total de 422 ganaderías, 20 mataderos y 52 operadores comerciales con una comercialización anual de carne protegida que asciende a unos 726.000 kilos, haciéndose un gran consumo durante las fiestas de Navidad.
Para los ganaderos es de vital importancia que se controle la venta de lechazo sin identificar y sin una trazabilidad que permita identificar el origen del lechazo de una forma clara y no engañosa, indicando en todo momento, la procedencia de la carne, incluido en las canales. Del mismo modo inciden en la importancia de adquirir los productos una vez comprobado el etiquetado para evitar fraudes como los que se han dado en otros años: productos en los que se resalta el lugar de envasado en vez del de origen que llevan a confusión y otras prácticas desleales.
En la medida de lo posible, la organización recomienda a los consumidores priorizar los de origen español, poniendo en valor su proximidad y su excelente relación calidad precio.
