La noticia en páginas de este Diario, “El Adelantado”, de fecha 16 de los corrientes, “once nuevos corderos para el rebaño municipal de Trescasas”, me invita a escribir estas líneas, pues además de ver interesante el proyecto y aplaudir la ecologista y didáctica actividad “Trescasas Naturaleza Viva”, hace algún tiempo asistí a una interesante visita guiada por los esquileos, a cargo del amigo guía local, que avivó mi interés y curiosidad por el mundo del esquileo y la trashumancia que tanto he recorrido como senderista con el Grupo de Montaña “El Nevero” y mi hija es la jefa de estudios del CEIP “Las Cañadas” que colabora en este interesante proyecto.
Aunque, según autorizada opinión del historiador local de Trescasas Eugenio Plaza Pastor, que, me mostró que el nombre de la localidad no le viene de las tres casas de esquileo con que cuenta, pues ya consta el nombre en documentos del archivo catedralicio anteriores a la construcción de estos tres edificios, investigación que detalladamente explica en su libro “Ranchos y esquileos de Trescasas y Sonsoto”, editado por la Diputación Provincial, es cierto que este bonito pueblo serrano históricamente se ha dedicado al campo y la ganadería, y esos tres esquileos, dos en Trescasas y uno en Sonsoto, son testigo y muestra, al tiempo que ejemplo de atención medio ambiental, por la benéfica acción que este rebaño municipal desarrolla en prevención de incendios forestales. Lástima que el principal esquileo, que perteneció a la Cartuja de El Paular (los otros a Ochoa Ondátegui y a Mónica Muñoz de Ynestrosa), siendo en el siglo XVII el más grande de Segovia y uno de los más importantes de la Península, con 30.000 cabezas por temporada, la Asociación “Hispania Nostra” lo haya incluido en su lista roja de monumentos en riesgo de desaparecer por su estado de semiruina, y no pudiendo intervenir el consistorio por ser de propiedad privada.
Actualmente Trescasas y Sonsoto son como dos barrios que tienen la histórica iglesia de la Inmaculada Concepción, favorecida por el monarca Carlos III conocida, igual que la de San Sebastián de Villacastín, como “Catedral de la Sierra”, y desde 2022 declarada BIC, como parroquia común, por lo que tienen el dicho “Trescasas y Sonsoto tienen su iglesia por soto”.
Desde 2021 Trescasas aumenta su vecindad con un rebaño ovino que en principio fue de 20 cabezas, pero hoy, por mor de pirámide demográfica y nuevas adquisiciones, ha crecido hasta el medio centenar de ovejas de raza castellana.
El rebaño municipal, al cuidado de un operario del consistorio, y en ocasiones ayudado o hasta sustituido por el propio primer edil, al tiempo que la plausible acción medioambiental de desbroce del medio, tiene una función didáctica para los alumnos de su CEIP “Las Cañadas”, que así conocen “in situ” la realidad de la ganadería extensiva, las cañadas, los esquileos, los diversos beneficios para el paisaje circundante y el medio ambiente…
Es eficaz respuesta al peligroso incendio que en 2019 les amenazó y preocuparon por su proximidad a las viviendas, pues el ecológico desbroce que a su paso producen alivia y reduce el riesgo de nuevos incendios.
El benéfico paso del rebaño por zonas de monte o no cultivadas deja estiércol en el suelo, transforma la materia orgánica en nutrientes, ayuda a semillar, mantiene sano el suelo; cada oveja come 2,5 kilos/día de hierba seca, que sería combustible presto a arder al menor descuido humano. Es lo que se conoce como “naturaleza pastoreada”.
Lógica consecuencia de la histórica dedicación de los trescasianos al mundo de la oveja y su industria lanera, que tanto auge tuvo en la Segovia de los siglos XIII al XVIII que exportaba 25.000 paños con el correspondiente marchamo de calidad de la Casa del Sello, es el macro árbol de 7,5 m que lució las pasadas Navidades, plantado en la Plaza Mayor, realizado por 16 mujeres, en ganchillo, con 480 ovillos de lana, demostrando que imaginación, tradición y unión, hacen la fuerza.
Periódicamente el pueblo celebra su feria “Proyecto Esquileo” íntegramente relacionada con el ganado ovino: demostración de esquileo, mercado de productos artesanos relacionados con este ganado, taller “Entre lanas y versos” que aúna la dedicación pastoril y la vena poética personificada en el grupo de entusiastas trovadores locales “Nómadas del Verso” que desde 2014 llevan por las provincia, toda Castilla y León y otros límites su afición y habilidad al arte poético, finalizando con la comunitaria comida de “migas de pastores”, recordando así y reviviendo la tradición de trovadores y juglares del medievo hispano.
También el consistorio prevé la recuperación de las antiguas pozas de lino, que dan nombre al “Parque de las Pozas”, con la subsiguiente recuperación de avifauna de la zona que correrá pareja a su laudable pretendida recuperación de los “huertos de ocio”.
Así se transforman y crecen nuestras poblaciones rurales, no con sólo quejas y reclamaciones de los pueblos vacíos, con imaginación, dedicación, amor a la patria chica y yendo de la mano todos los sectores influyentes en la marcha de los pueblos, especialmente el Ayuntamiento y el CEIP, profesorado y AMPA de “Las Cañadas”, donde aprenden y se forman las futuras generaciones que “volverán al pueblo” porque conociéndolo lo amarán y porque ellos mismos lo harán atractivo, pues recordando el viejo programa televisivo, si “Los hombres saben, los pueblos marchan”, conseguirán mantener el mérito, honor y responsabilidad de pueblo con mayor renta de la provincia y cuarto de la región., situada en 33.986 euros per cápita, en difícil competencia con otros pueblos como Bernuy de Porreros, La Lastrilla o Navas de Oro.
