En un pequeño vehículo de color gris, Santiago Segura llegaba ayer a las 11,30 horas hasta la antigua cárcel de Segovia para ultimar el rodaje de la quinta película de la saga dedicada al detective Torrente, que podrá verse en los cines el próximo mes de octubre. Al bajarse del vehículo, saludó a un reducido grupo de personas ávidas de ver a algunos de los personajes de la película, para introducirse rápidamente dentro del antiguo recinto penitenciario para llevar a cabo la sesión de grabación que mantuvo a todo el equipo desplazado a Segovia hasta bien entrada la noche.
El trabajo del equipo de rodaje se centró principalmente en la grabación de escenas que se incorporarán a los títulos de crédito y a escenas del final de la película, en las que únicamente se requería la participación de Santiago Segura como actor. Mientras, a las afueras del lugar de la grabación -centrado en la zona de la antigua cárcel que aún no ha sido rehabilitada por el Ayuntamiento– algunos curiosos esperaban poder ver al popular actor y director, recordando su presencia en Segovia hace cuatro años para rodar «Torrente IV» en el mismo lugar donde se rodó ayer. Entre ellos, algunos de los figurantes que participaron en la anterior película recordaban su participación e incluso saludaban a algún integrante del equipo de filmación con el que coincidieron en Segovia.
Pero la grabación consiguió mantener la necesaria discrección, y no trascendió ningún detalle del trabajo realizado ayer en Segovia; de lo que puede deducirse que en esta ocasión, Torrente logró pasar de policía corrupto a «agente secreto».
Curiosidad
La presencia del equipo de rodaje de la película de Santiago Segura concitó la lógica curiosidad de los segovianos, que se acercaron hasta las inmediaciones de la antigua cárcel para poder ver en directo al popular actor y director. Finalmente, el trabajo del rodaje impidió ver a “Torrente”, aunque algunos consiguieron recuerdos de la visita.