Don Antonio irrita al régimen
En medio del clima de gran tensión que describíamos en la primera parte de este trabajo, el 16 de noviembre de 1973, mientras continúa hospitalizado, se publican unas declaraciones del obispo de Segovia en “El Norte de Castilla” que las inserta bajo el título “Los sacerdotes recluidos en la cárcel de Zamora están sometidos a un régimen de especial dureza”, en las que el prelado denuncia las condiciones en que se mantenía a los presos y venía a responsabilizar a la autoridades penitenciarias de la situación. Aquellas declaraciones produjeron un extraordinario impacto en altas instancias del régimen de Franco, que consideraba inaudito que un obispo criticase públicamente al Gobierno; dos días más tarde el Ministerio de la Gobernación difundía por la prensa una dura nota de contestación, en tono airado, en la que desmentía tajantemente lo afirmado por don Antonio e, implícitamente, acusaba a éste de “orquestar un premeditado montaje de artificio, enderezado a atraer y confundir a la opinión pública”.
