La Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento acometió ayer el comienzo de la tala de más de una docena de chopos de gran envergadura en la Alameda del Parral que representaban peligro de caída. Las labores requirieron el cierre del paseo de la alameda en momentos puntuales para evitar daños personales. Según explicó Paloma Maroto, concejala de Medio Ambiente y Obras, estos árboles tienen que ser apeados porque presentan una acusada inclinación sobre el paseo y con su retirada se evita que puedan caerse, además de favorecer el adecuado crecimiento de los ejemplares que se encuentran próximos. Las labores de tala y retirada requirieron la autorización previa de la Comisión Territorial de Patrimonio, que emitió su visto bueno en la reunión celebrada este lunes por la mañana.
