La Granja y el Briviesca firmaron tablas en el encuentro disputado en el campo de El Hospital, tras un partido en el que fueron superiores los locales pero en el que los burgaleses nunca se dieron por vencidos y lograron amarrar un punto. Rápido quiso llevar la iniciativa La Granja. Desde el principio se mostraron muy dispuestos y con la firme intención de sumar una nueva victoria. El Briviesca no lo puso fácil, pues imprimió un juego fundamentado en la intensidad con una fuerte presión en todas las líneas.
Poco duraron las tablas en el marcador, pues a los 13 minutos hubo un penalti a favor de los locales que no ofreció lugar a dudas. El lateral izquierdo Boga fue amonestado con tarjeta amarilla por el colegiado Saludes Rodríguez. El encargado de romper la equidad en el marcador fue Dani Lázaro con fuerte disparo que a punto estuvo de detener el guardameta burgalés Chema.
No cedieron los locales en su intento por consolidarse arriba de la clasificación y volvieron a llegar a la portería visitante, aprovechando la profundidad de sus bandas con Chike y David Arranz. La posición ocupada por el capitán granjeño Pluma le permitió al equipo de Maroto mayor organización, en un medio del campo de juego muy constructivo con la línea superior compuesta por Santi Marina, Manete y Mario.
Llamó con cierto peligro el conjunto burgalés a la meta de Truji cuando corría el minuto 35 en una buena jugada de creación sobre la banda izquierda que finalizó Juampa y detuvo el portero local.
Mario fue amonestado a la orilla del ecuador del encuentro y el Briviesca dispuso de un par de ocasiones antes del término del primer tiempo y en la última que dispuso a punto estuvo de firmar el 1-1 en el marcador por mediación de Saúl, pero una gran intervención de Truji lo impidió.
Dio comienzo la segunda parte y a escasos segundos Mario asistió a Lázaro y poco faltó para ampliar distancias. A los pocos minutos, los locales calcaron la jugada anterior con finalización de nuevo del 9 granjeño.
Marina pasó a tomar las riendas de la creación local y desplegó un juego de distribución impecable. La tuvo Lázaro en una ocasión originada por la insistencia de Arranz y seguidamente Rogero. Se cargó La Granja de amarillas absurdas como las de Manete o Marina. Cuando más cerca estaba el 2-0, los visitantes firmaron las tablas con una vertical jugada que rubricó Rubén. Con el 1-1 en el marcador, Manete vio otra amarilla y La Granja se quedó con diez jugadores.
En los minutos finales los locales derrocharon su fondo físico y fue Rogero el que estrelló un gran disparo en el palo izquierdo. En el descuento el visitante Richi realizó una falta a Rogero en la frontal del área y vio la segunda amarilla. Lázaro lanzó por encima del larguero y el árbitro selló el final del encuentro.
