El FC Barcelona vapuleó al Deportivo de La Coruña (0-8) en Riazor y acabó con la mala racha de cuatro partidos sin ganar y con tres derrotas consecutivas de una forma autoritaria y mostrando una efectividad goleadora que brilló por su ausencia en jornadas anteriores, con un ‘póquer’ de goles y un ‘hat-trick’ de asistencias de un brillante Luis Suárez que lideró la apuesta al ‘pleno al 15’ del líder, una jornada más cerca de reeditar el título logrado la temporada pasada.
Los azulgranas necesitaban ganar para seguir dependiendo de ellos mismos al estar empatados a puntos con el Atlético y con solo un punto de margen sobre el Real Madrid. Llegaban a Riazor inmersos en una muy mala dinámica reconocida hasta por Luis Enrique y con mucha dificultad para marcar; y se fueron con 0-8.
Acabaron con todos los fantasmas de golpe y el tridente volvió a atinar. Un excelso Suárez marcó cuatro goles y dio otros tres, uno a Rakitic, otro a Messi y otro a Neymar. El tridente contento de nuevo, cosa que hacía mucho que no sucedía, y el Barça pone freno a una mala racha que iba camino de ser la peor de la última década. Se reafirma en el liderato y deja las cosas claras a colchoneros y blancos al salvar el primer ‘match ball’.
El primer ‘póquer’ de Suárez con el Barça le valió, además de para seguir metido en la lucha por el Pichichi de la Liga, para superar al brasileño Ronaldo y sus 47 goles en una misma temporada con la camiseta azulgrana, pues ya suma 49. El ‘9’, que estaba siendo el más afortunado dentro de la poca puntería del tridente últimamente, atinó como nunca para sacar al Barça del bache y cumplir con creces en la primera de las finales que quedan en el campeonato.
Dominó por completo el marcador el Barça, no así el partido en sus minutos iniciales. Antes de la gran fiesta de reconciliación y de coger fuerzas de cara a sus siguientes cuatro finales en la Liga, el equipo sufrió en defensa. Sin su pareja de centrales habitual, y con el equipo con algo de miedo por lo sucedido en casa ante el Valencia, esta vez el equipo catalán se adelantó en el marcador pero el Dépor tuvo varias opciones de empatar.
Perdonó dos claras opciones Borges, tampoco Lucas Pérez estuvo fino pese a ser de nuevo el hombre más peligroso para los de Víctor Sánchez del Amo, y además Claudio Bravo hizo bien su faena. Pero, con el paso de los minutos y el degoteo de los goles, sobre todo en una segunda parte donde el Barça apisonó al rival, se acabaron también esos errores.
Bartra, en una de sus escasísimas opciones de ser titular fruto de la sanción de Piqué y de las lesiones de Vermaelen y Mathieu, no solo estuvo bien atrás salvando el gol del empate con 0-1 en el marcador sino que logró marcar el 0-7 gracias a la fe. Recuperó un balón y empezó a correr hacia la portería del hundido Manu, aguantar la embestida de Sidnei y cruzar el balón para marcar. Fiesta y reivindicación.
Y es que volvieron al equipo Adriano, Rafinha con el alta, y descansaron Iniesta y Sergio Busquets antes de tiempo. Coge aire el equipo azulgrana en todos los sentidos y Luis Suárez acalló las bocas de quienes decían que había perdido el olfato. También Messi y Neymar, ayudados por el solidario ‘9’, acabaron con sus malas rachas. Messi, además, logró su gol 501 como profesional dejando del todo claro que el gafe está caducado. Por su parte, un Deportivo dolido seguirá en media tabla pero sin poder dar por certificada su salvación.
