El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, se pronunció ayer sobre el proceso de negociación que la entidad mantiene con Caja Burgos y Caja Ávila, con vistas a una futura integración conjunta en el proyecto Banca Cívica, con Caja Navarra y Caja Canarias, y reconoció que la entidad que preside necesita en este momento esas alianzas.
Aunque insistió una vez más, como ha hecho reiteradamente desde que se iniciaron los movimientos de integración de las cajas, que Caja Segovia “tiene una situación óptima y es viable por sí misma incluso en tiempos de crisis, es cierto que para captar mayores recursos debemos tener más volumen, y ahí es donde se hacen necesarias las fusiones o integraciones”.
Soto añadió que en este momento tanto el Banco de España como las agencias internacionales de calificación “te dicen que aunque seas viable tienes que ser más grande; ya no podemos ser una isla en el paraíso, sino que ahora el paraíso se construye con otros”.
Generosidad
El presidente de Caja Segovia aclaró que, aunque Banca Cívica tenga su sede en Madrid, “Caja Segovia tendrá en Segovia su sede, su negocio y su Obra Social”, para matizar también que las cajas involucradas “quieren que estemos cómodos en este proyecto, entrar con una cuota importante; si cada uno tira para su lado para tener el trozo más grande de la tarta, no estaremos, pero si hay generosidad, espero que lleguemos a buen puerto en torno al mes de mayo”.
En cuanto al punto en que se encuentran las negociaciones con Caja Burgos y Caja Ávila, paso previo a una posible integración en Banca Cívica, Soto explicó que ahora “estamos viendo cómo son las otras cajas, y ellos viendo cómo somos nosotros; es un momento de estudios con las consultorías, de mesas sectoriales con las otras entidades y de estudiar toneladas de papeles; de este momento debemos obtener los parámetros con los que podríamos acercarnos a la integración”.
