El responsable de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, avanzó ayer su intención de presentar una modificación de la Ley de Hidrocarburos con el objetivo de aumentar la competencia entre las empresas distribuidoras de combustibles y favorecer de esta forma la caída del precio, y exigió también a estos operadores que reduzcan sus márgenes comerciales.
Así lo aseguró en la Sesión de Control al Gobierno en el Pleno del Congreso, donde la secretaria de Economía y Empleo del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero, le preguntó por las fluctuaciones en los costes de gasolina y gasóleo en las últimas semanas y su impacto en la inflación.
«Nos hemos sentado con las empresas y les hemos dicho que es inadmisible mantener estos márgenes comerciales con el impacto que tienen en los precios. Y estamos preparando una modificación de la Ley de Hidrocarburos para introducir modificaciones en el plano de los mayoristas y de los minoristas para que haya más competencia y que, a medio y largo plazo, se garantice un menor impacto en la evolución de los costes por los carburantes», precisó.
Tras recordar que en los valores finales del combustible influyen tanto el precio internacional de los hidrocarburos, los impuestos y los márgenes comerciales, Soria responsabilizó a este último factor de la diferencia de valores en España con la media europea, dado que las otras dos variables son inferiores a otros Estados miembros.
En cualquier caso, espetó a los socialistas que, si creen que esta situación no se puede mantener, podrían haber tomado medidas durante las últimas dos legislaturas. «¿Ustedes hicieron algo en los últimos ocho años para que los precios bajaran tanto como lo han hecho entre octubre y noviembre? Porque no le parecerá mal que haya un impacto negativo de los costes de los combustibles en el IPC de noviembre, contrariamente a agosto, cuando le metió cinco décimas a la inflación», zanjó.
Rodríguez-Piñero, por su parte, afirmó que «no se explica» la evolución de los precios entre el 15 de octubre y el 30 de noviembre, cuando «han caído más del doble que la media europea», y destacó que «es curioso que este comportamiento permitiera que la inflación de noviembre, en la que se basa la actualización de las pensiones, bajara mucho más de lo esperado».
«Y es curioso también que, justo al día siguiente, empezara una escalada que compensó la caída anterior mientras en Europa los costes bajaban. Tampoco se explica que el efectos de los días lunes -cuando bajan precios para luego recuperar el resto de la semana- fuera mucho más intenso desde julio», añadió.
A renglón seguido, la diputada socialista criticó que el Gobierno «no haga nada para conseguir que los márgenes comerciales no determinen los valores», porque «en un país serio los ministros no se reúnen con las empresas reguladas para amenazar con reformas», sino que «se actúa con transparencia y haciendo las reformas necesarias para conseguir más competencia».
«Estas son las reformas que necesita el país. No recortes en el Estado del Bienestar, sino mejoras de eficiencia y competitividad de las empresas para mejorar la renta disponible de los ciudadanos. Ustedes han tenido mucha prisa en adoptar recortes en el bienestar y en las prestaciones de servicios públicos, pero están siendo muy lentos en aplicar reformas en beneficio de los españoles», lamentó.
Por último, recordó la propuesta del PSOE registrada el pasado viernes sobre este asunto y con cuyas medidas se podrían ahorrar, según sus cálculos, unos 200 euros al año por ciudadano.
