El Adelantado de Segovia
lunes, 9 febrero 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Actualidad
  • EN
El Adelantado de Segovia

Solos y confinados: otra Navidad atípica

por Alejandra Suárez
4 de enero de 2022
El 25 de diciembre, Sonia Pardos celebró su cumpleaños confinada y tan solo pudo ver a su familia en la lejanía desde la puerta de su casa. / S.P.

El 25 de diciembre, Sonia Pardos celebró su cumpleaños confinada y tan solo pudo ver a su familia en la lejanía desde la puerta de su casa. / S.P.

Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

La tradición e ilusión de un concurso de 35 años

San Silvestre Segoviana 2025

La Cabalgata de Reyes tendrá un cortejo de 400 personas

En vísperas de Nochebuena, su pareja dio positivo. No tenían comida “especial”, ni nada pl, aunque el “shock” inicial pronto dejó paso a la resignación en un periodo en el que el crecimiento del número de contagios está siendo constante. Sonia Pardos y Javier Muñoz no imaginaban que, las que creían que serían las Navidades “más especiales” de su vida -eran las primeras de su hijo-, estarían marcadas, un año más, por la pandemia. La “dureza” de la situación fue aún mayor en su caso; el 25 de diciembre, la segoviana celebraba también su cumpleaños y tuvo que conformarse con ver a su familia desde la verja de su casa. Esto le recordó a la que había sido la “normalidad” unos meses atrás.

Ellos no han sido los únicos segovianos a los que el confinamiento ha mermado estas fiestas en una provincia en la que la incidencia a 14 días rebasa los 3.600 casos – es la más alta desde que se tienen datos. Para ellos, esta Navidad no ha sido muy distinta a la de 2020, marcada por el confinamiento y las restricciones que impidieron multitud de reencuentros.

Antes de haberse contagiado, la Navidad fue igualmente excepcional. Durante las comidas, cenas y encuentros familiares, muchos trataron de mantener los llamados ‘gestos barrera’: con distancia de seguridad, ventilación y uso de mascarilla. “Me siento un poco tonta, porque si lo llego a saber, podía haber pasado una cena de Nochebuena tranquila, sin estar preocupada”, ironiza Sara Vega.

Recibir la noticia de ser positivo por Covid nunca es agradable, pero hacerlo en unas fechas tan señaladas como estas, lo hace aún más complicado. A ello se une el temor a contagiar al resto, en especial, a los más mayores y vulnerables.

Un festejo diferente

Lo cierto es que las tecnologías se han convertido en el salvavidas al que se han agarrado quienes han tenido que pasar esta festividad alejados de los suyos: durante estos días, las videollamadas con familiares y amigos se han convertido en una constante. Pero era inevitable que la soledad se convirtiera en la protagonista; “Me fui antes a dormir, en vez de estar hasta las 2 como otros años, a las 00:30 ya estaba en la cama”, sostiene Diego Sánchez.

Quienes han tenido que convivir con el virus en Navidad, se han visto obligados a adaptar sus celebraciones. Es el caso de Vega, quien organizó en Nochevieja una “cena de positivos”, al estar confinada junto a su marido, su hijo de 18 meses y dos de sus cuñados, también contagiados. Vive en Francia, pero vino a Segovia el 18 de diciembre para visitar a su familia. “Haber venido del extranjero para pasar tiempo con ellos y acabar encerrada en una habitación, da rabia”, asegura Vega.

De igual forma, tras estar en contacto con un positivo, el 27 de diciembre, Hilario Gómez “notó” los primeros síntomas y, tiempo después, se unieron a él su mujer Eli y uno de sus hijos. En esta familia lo hicieron “al revés”: fue su hija, la única que “resistió” al Covid, la que tuvo que aislarse durante los primeros días para evitar su contagio. Tenían previsto juntarse ocho familiares, pero el virus les obligó a iniciar el año en solitario. “Fue una noche más, pero te falta la mitad de la familia y los echas de menos”, lamenta Gómez.

Pese a esta situación, los segovianos confinados trataron de darle la tan ansiada “normalidad” a una de las noches más particulares del año: vieron las campanadas y disfrutaron de las comidas “especiales” que le llevaron sus familias hasta sus casas o habitaciones. Así, prepararon un menú variado y se engalanaron para disfrutar de una noche atípica, pero igual de importante. El objetivo era romper la monotonía y que esa no fuera una cena más. “Nos lo dejaron en el ascensor y nosotros solo tuvimos que ponerlo en la mesa, entonces sí que pareció que era Nochevieja”, explica Vega.

Extremar precauciones

Macrobotellones, aglomeraciones, fiestas sin control, grandes grupos de gente sin mascarilla… En los últimos días, este tipo de imágenes han ocupado las portadas de los medios. Pero hay quienes son conscientes de la complicada situación que atraviesa España y han extremado precauciones y reducido contactos sociales. Marta Ferrero es ejemplo de ello. En uno de las “pocos” encuentros que ha mantenido esta Navidad, el 26 de diciembre vio a una amiga que venía del extranjero -previo test de antígenos negativo. Al día siguiente, le avisó de que había dado positivo, lo que le hizo cambiar por completo sus planes de Nochevieja. Tras esto, tanto ella como su pareja se “autoconfinaron” por prevención puesto que, a pesar de no tener síntomas, estaban “en el límite del periodo de incubación para fin de año” y les atemorizaba la posibilidad de ser asintomáticos.

El segoviano Diego Sánchez también vivió un “autoencierro”. Su novia acudió a una cena de empresa el 16 de diciembre. Ese fin de semana, le visitó a él y a sus padres. Días después, dio positivo por lo que, por precaución y temor a contagiar a sus abuelos, decidió celebrar una Nochebuena en soledad al “no fiarse” del resultado negativo de su test de antígeno. Tomar esta decisión no fue fácil, dado que hacía dos años que no celebraban una Navidad en familia, pero primó “la sensatez”.

Incertidumbre y hartazgo

“Es un lío”, reconoce Vega. Los constantes cambios en el protocolo sanitario hacen que, en muchos casos, los confinados no sepan cómo actuar. Sara Vega dio positivo justo el día antes de que las Comunidades Autónomas acordaran reducir el confinamiento de diez a siete días: mientras que su médico le dijo que empezara a contar desde que desarrolló síntomas, al día siguiente en el centro de salud le explicaron que debía hacerlo a partir de que su test diera positivo.

También se ha de tener en consideración que, en su mayoría, los protocolos están pensados para quienes tienen síntomas, lo que genera “más incertidumbre aún” para los que no los tienen o han sido contactos estrechos de un positivo. “En el momento en el que ves que puedes estar afectado, no sabes qué hacer, porque no te van a hacer prueba”, relata Ferrero. Ella no llamó al centro de salud, puesto que sabía que no le harían ningún test. “¿Qué caso me iban a hacer a mí, si no dan a basto?”, se pregunta. Este es el reflejo de la saturación que padecen los centros de salud de la capital.

Cuando se entra en contacto con el Covid, es habitual que el contagiado pase por diferentes etapas. Durante los primeros días, suele ser duro. La resignación y el miedo inicial a la posible transmisión del virus y a no saber cómo evolucionarán con la enfermedad o los efectos secundarios que podría dejarles, pronto abren camino a la pesadumbre y al hartazgo que trae implícito el encierro. La última fase es el deseo de no volver a vivir una Navidad atípica.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Guía de empresas

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Actualidad
  • EN

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda