Cuenta Sinuhé Arroyo (Segovia, 1975) que aunque de forma oficial reside en Chicago “sería más apropiado decir que donde vivo es en el aeropuerto y en los hoteles”. La culpa la tiene el crecimiento de playence, empresa que fundó después de una trayectoria vertiginosa principalmente en otras firmas del ámbito de la tecnología semántica. La buena marcha de playence, de la que es CEO y, por lo tanto, responsable de la estrategia y la ejecución del plan de negocio, le obliga a pasar estancias en Europa, Asia y EEUU. A pesar de todo asegura que tiene vínculos muy fuertes con Segovia, donde se escapa cada vez que viene a España, donde residen sus padres y conserva buenos amigos. Además es un amante del deporte, cuanto más radical, mejor. De hecho, ha escalado, entre otros, el Monte Blanc y el volcán ecuatoriano Chimborazo; su primer maratón fue un maratón alpino en los Alpes y más recientemente ha realizado triatlones Ironman. En Segovia ha tomado parte en la iniciativa ‘Pedalea tus Cañadas’, ha corrido varias San Silvestres y carreras; la última la Media Maratón de Montaña de La Granja el verano pasado.
¿Cree que gran parte de su éxito empresarial se debe a su formación en centros internacionales como el Chicago Booth School of Business y la Universidad de Innsbruck?
Por supuesto la formación es el pilar fundamental desde el que después progresar, pero no creo que el éxito empresarial esté directamente vinculado a que los estudios se realicen en escuelas o centros internacionales. La clave es la formación. Yo me licencié en Ingeniería Técnica Informática en España, en el segoviano Colegio Universitario Domingo de Soto (centro adscrito a la Universidad Complutense), y estoy muy orgulloso de la formación que recibí allí. Si me doctoré en la Universidad de Innsbruck en Inteligencia Artificial fue porque buscaba una especialidad muy concreta que luego propició que allí mismo, en Austria, en una granja en la montaña, naciese el germen de lo que hoy es playence. A la Universidad de Chicago me llevan las circunstancias: en su Escuela de Negocios playence compitió contra más de 300 empresas de 50 países hasta lograr un premio que, por decirlo de forma coloquial, nos puso en órbita en el entorno empresarial. En todos los casos, sea en España, Austria o Chicago, la calidad que ofrece un buen centro de formación debe ir acompañada de un sacrificio personal permanente. Sin la implicación de uno mismo, la mejor Universidad o el máster más caro servirán de poco…
Ahora que se puede decir que es un empresario de éxito, ¿cuáles han sido los pasos que ha recorrido y que dificultades y apoyos ha encontrado en el camino?
No me considero ni mucho menos un empresario de éxito, aunque sí una persona muy afortunada porque disfruto de mi trabajo y además tengo la suerte y el privilegio de que el proyecto se consolida paulatinamente. Prefiero pensar que los que formamos parte de playence estamos en el camino correcto, pero del que queda mucho trecho por recorrer. Las dificultades que hemos encontrado son las normales: trabajar muy duro y no conseguir lo esperado en el plazo marcado; apostarlo todo a una idea que tarda en tomar la consistencia necesaria para ser útil; lograr la confianza de los clientes, etc. Respecto a los apoyos, considero que también los normales, pues en mi caso han ido desde mi entorno más cercano (familia, amigos, algunos profesores), hasta nuestra cartera de clientes (Santillana, el Imserso, ONO, Sony…), los organismos públicos y privados que nos han respaldado financieramente al principio, momentos siempre complicados y, por supuesto, todo el equipo de la compañía y nuestros inversores.
¿Cuándo estudiaba Ingeniería Informática tenía claro que se dedicaría al mundo empresarial?
Más que saberlo, intuía que quería aportar algo propio en lugar de formar parte de una estructura más convencional. Lo supe, de hecho, algo después, cuando me incorporé al mercado laboral y trabajé para otras empresas, en las que contribuí a alcanzar objetivos y me di cuenta de que los míos pasaban por crear algo. En todo caso, sí que es cierto que siempre me fascinaron el mundo del futuro, la ciencia ficción y los retratos de hipotéticas sociedades que grandes del cine y la literatura plasmaron en obras que marcaron mi infancia. Al madurar, e inmerso en los estudios, pensaba cómo podía intervenir en esta configuración. Quizá analizándolo ahora veo que no fue un proceso breve, ni un chispazo de inspiración, sino que nuestra actividad es fruto de buscar un espacio en el que no se hubiera trabajado, o no se hubiera trabajado lo suficiente. Hablando de practicidad, no solo se trata de tener buenas ideas, sino de que los planteamientos cubran necesidades
¿Puede explicar para un público no iniciado qué es y cuáles son las principales ventajas de los proyectos de playence?
playence reúne los últimos avances en tecnología semántica para llevar a una fase inédita la relación hombre-máquina en el entorno empresarial. Desde la localización y organización inteligente de información en cualquier formato (los datos de las compañías crecen de manera exponencial y hay que introducir orden en ese caos, pero no de cualquier manera) hasta el diálogo del usuario con los servicios de una empresa. Pondré algunos ejemplos. En el caso del buscador que hemos diseñado para el Imserso, hemos aportado una solución para que gente mayor, menos familiarizada con la red, pueda obtener respuesta a sus búsquedas de forma sencilla. Digamos que el buscador entiende mejor el lenguaje de la persona que está al otro lado. Lo mismo ocurre si, pasando al entorno financiero, queremos localizar la rentabilidad de un fondo de inversión con 10 parámetros distintos. En el sector de las operadoras de telecomunicaciones, que emplean una cantidad tremenda de recursos en atención al cliente, solucionamos las dudas de los clientes vía web como hasta ahora no se había hecho, sin que tengan que recurrir al teléfono. Con la editorial Santillana hemos puesto en marcha el proyecto Saber y Más, una plataforma educativa para toda Iberoamérica que supone el desembarco definitivo de una nueva forma de aprender y de enseñar. Por tratar de hacerlo muy sencillo, damos la oportunidad de encontrar la aguja en su pajar, con las ventajas competitivas que ello reporta.
¿Alguna vez ha pensado en emprender algún proyecto empresarial en Segovia?
Creo que la región ofrece buenas oportunidades, es el caso de la exportación de alimentos locales de calidad, un mercado de que me interesa y en el que considero que Segovia puede destacar por la excelencia de muchos de estos productos. Es una posibilidad que he considerado y espero retomar cuando mi dedicación a playence lo permita.
