El Adelantado de Segovia
domingo, 30 noviembre 2025
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Sociedad
  • Actualidad
  • EN
El Adelantado de Segovia

Sinodal, más que una fiesta

por Redacción
31 de julio de 2013
en Segovia
Una de las representaciones teatrales con motivo de la celebración de “Sinodal” en Aguilafuente. / Alberto Benavente

Una de las representaciones teatrales con motivo de la celebración de “Sinodal” en Aguilafuente. / Alberto Benavente

Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

La pausa en un mundo que sólo sabe correr

Iluminar un mundo de fantasía

Alan Parsons y Burning se suman al cartel de Músicos en la Naturaleza

Este próximo fin de semana se celebra en Aguilafuente el «Sinodal» con unas actividades relacionadas con el primer libro impreso en España y con la imprenta.

Nuestra idea va más allá de realizar una fiesta anual, por mucho que haya adquirido una cierta relevancia más allá del ámbito provincial. Se trata de divulgar uno de los hechos más importantes ocurridos en la historia: la invención y difusión de la imprenta, ariete de la modernidad. Gracias a ella se multiplicó la difusión de los conocimientos que la humanidad había ido generando hasta entonces y, por supuesto, de las generaciones contemporáneas y futuras. Y millones de impresos se dispersaron por medio mundo, fueron leídos, estudiados, guardados, aunque también destruidos. Conocemos tan solo una parte de los que salieron de las prensas gracias a las personas e instituciones que las conservaron, todo ello a pesar de los múltiples avatares que sufrieron. El uso, sumado a la censura, a las guerras, desamortizaciones, o saqueos, acabó con millones de libros que habían permanecido durante siglos en las mismas bibliotecas; otros tuvieron mejor suerte y se dispersaron, a veces a miles de kilómetros, donde se conservan.

Si se revisa la historia del patrimonio bibliográfico parece milagroso que estos testimonios hayan llegado hasta nosotros. La Iglesia, a pesar de haber sufrido tanto expolio, ha conservado muchos de los libros que ha ido usando desde la Edad Media. Además, fue la institución que más potenció la imprenta, como lo demuestra que más de la mitad de las primeras imprentas españolas fueron auspiciadas por ella. En este contexto surge el Sinodal de Aguilafuente, fruto de la preocupación del obispo Juan Arias Dávila por elaborar múltiples ejemplares de textos útiles para la formación del clero. El obispo trajo la imprenta que comenzó su trabajo con las actas del Sínodo celebrado en Aguilafuente los primeros días de junio de 1472, lo que se convirtió en uno de sus textos más característicos y conocidos de la historia del libro. Y esas actas se han conservado, en su versión manuscrita e impresa, en el archivo capitular desde entonces hasta nuestros días. Y no precisamente solas, sino en compañía de cientos de códices y de impresos muchas veces únicos, incluidos otros cuatro salidos de las prensas de Juan Párix. Así ocurre con casi un millar de bibliotecas que custodian nuestro patrimonio, a la cabeza de la cual se sitúa la Biblioteca Nacional, cuya directora, Ana Santos, será la pregonera del Sinodal de este año.

Así pues, el Sinodal de Aguilafuente es un testigo de la llegada de la imprenta a España (que fue por Segovia), además de ser el primer impreso en español; es uno de los muchos libros que han sobrevivido más de quinientos años gracias, en este caso, a la Iglesia; su contenido nos relata el interés de un obispo por la reforma de su diócesis y nos muestra algunas de las costumbres de la sociedad del último tercio del siglo XV. Este sencillo libro, del que ya habló Diego de Colmenares en 1637, pero que no se «redescubrió» hasta que en 1930 lo describió Cristino Valverde en el catálogo de impresos de la Catedral, forma parte de nuestras raíces y en Aguilafuente se pretende tomar conciencia de ello.

En junio de 1472 las calles de la villa estuvieron llenas de vida por la llegada de Arias Dávila y de todos los asistentes al Sínodo, que no eran conscientes de que más de cinco siglos después serían recordados por lo que acordaron y que quedó plasmado en un pequeño libro impreso por Juan Párix, un alemán venido desde Roma.

Aguilafuente se vuelca para darle la importancia que tuvo aquel evento, para que se despierten las conciencias acerca de nuestro patrimonio, del valor de esos libros que han sido, y siguen siendo, custodiados por tantas generaciones. Así debería ocurrir también en Segovia, donde estuvo situado el taller de Párix durante cinco o seis años (después se fue a Toulouse), pero parece que el hecho de ocupar el primer lugar de la imprenta española no es digno de destacarse.

El libro, el patrimonio, la lectura, todo un entramado que mueve a miles de personas cada primer fin de semana desde hace once años. En definitiva, se trata de un fin de semana de cultura consolidada que va mucho más allá de una fiesta, es una seña de identidad de un pueblo que se esfuerza en recrear el pasado para mejorar su futuro.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Guía de empresas

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Sociedad
  • Actualidad
  • EN

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda