Siete personas murieron ayer y otra resultó herida grave en una colisión entre dos vehículos en el kilómetro 763 de la N-II, a la altura de Pont de Molins (Gerona), cuya principal hipótesis apuntó a un exceso de velocidad de uno de los implicados. El accidente se produjo sobre las 6.24 horas cuando por causas que se investigan un vehículo de matrícula francesa impactó de forma “brutal” tras ir derrapando de lado contra otro que iba en dirección Francia.
El consejero de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, explicó que los cinco ocupantes del vehículo francés, jóvenes de entre 19 y 22 años, iban sin el cinturón de seguridad, y que en el otro lo llevaban puesto el conductor —que ha resultado herido grave y evacuado al Josep Trueta de Girona— y uno de los acompañantes. En el vehículo de matrícula francesa viajaban cinco de los fallecidos, uno de 19 años, otro de 20 y dos de 22 años y falta identificar a uno de los jóvenes, y en el otro vehículo, viajaban los otros dos fallecidos, de 31 y 38 años.
Hasta el lugar del accidente se desplazaron once patrullas de los Mossos d’Esquadra, nueve vehículos de Bomberos de la Generalitat y cuatro ambulancias y dos psicólogos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), y la vía sufrió restricciones hasta las 11.50 horas. El Ayuntamiento de Figueres decretó ayer dos días de luto oficial en la ciudad por las víctimas del accidente, dos de los fallecidos vecinos de la localidad.
Jané explicó, asimismo, que en el vehículo de matrícula francesa se halló una “cantidad sensiblemente importante de dinero”, pero se mostró cauteloso, y afirmó que no parecía que estuvieran huyendo o en una persecución.
El conseller remarcó que se trataría del tercer accidente en carreteras catalanas más grave de los últimos años, después del de Freginals (Tarragona), con 13 fallecidos hace dos semanas, y Fogars de la Selva (Girona), con ocho. Jané afirmó que la Generalitat está activada para frenar el número de accidentes, pero advirtió de que “no puede estar en el asiento de cada uno de los conductores”, por lo que apeló a la prudencia en la conducción.
El conseller explicó que el Govern ya decidió tomar medidas, previamente a los accidentes de Freginals y Pont de Molins, como el aumento de radares de tramo —que pasarán de 11 a 30— y móviles. Por otro lado, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, expresó el pésame por las siete muertes y lamentó que el tramo de la N-II en Girona siga sin completar su desdoblamiento pese a ser el “clamor unánime” del territorio. Una reclamación a la que también se sumó el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, quien subrayó que “la N-II es el paradigma de la desinversión del Estado en Cataluña”.
También el conseller Jané afirmó que la N-II en el tramo norte es “muy conflictiva” y recordó que la petición de desdoblamiento se remonta a 20 años atrás, sin que haya habido respuesta a ello. La alcaldesa de Figueres —limítrofe con Pont de Molins—, Marta Felip, aseguró en unas declaraciones al 3/24 recogidas por Europa Press que el lugar donde se ha producido el accidente es un “punto negro”.
Por otro lado, cinco de los heridos en el accidente de autobús del pasado 20 de marzo Freginals (Tarragona) siguen ingresados, al cierre de esta edicióon en centros hospitalarios. Entre ellos figura el conductor del vehículo, que se encuentra en estado crítico.
