La empresa vidriera SGD La Granja inaugurará este mes de diciembre la tercera línea de producción de ‘serigrafía’, dentro del grupo dedicado a perfumería, lo que supondrá la creación de 10 nuevos empleos que se sumarán a los 420 empleados fijos que tiene esta empresa, dependiente de su central francesa, y que en el año 2009 fue adquirida por Oaktree Capital Management.
El director general de la planta granjeña, Mario López, explicó a esta Redacción que esta inauguración precede a la que se realizará el próximo mes de agosto, la cuarta línea de ‘serigrafía’, con la incorporación de otros 10 trabajadores. Mario López, que ya forma parte del Comité Ejecutivo de SGD, el máximo órgano de gobierno de la multinacional, explica que hasta hace un año, el objetivo de la empresa era salir de la crisis, pero en este ejercicio ya han apostado por el empleo, la innovación y el futuro. Mario López afronta con mucha ilusión su incorporación al Comité Ejecutivo de SGD, con renovadas fuerzas para seguir trabajando mirando al futuro.
En la actualidad, SGD cuenta con seis líneas de producción del área de ‘vidrio’, una de ‘ensamblado de aisladores’ y dentro de ‘decoración y perfumería’, hay dos líneas de ‘serigrafía, que pronto serán tres, y una de ‘lacado’. La empresa granjeña cuenta con una plantilla de 420 trabajadores fijos, 90 temporales y 180 de otras contratas. Tal y como reconoció hace un año, en su visita a La Granja, el anterior consejero de Economía y Empleo de Castilla y León, Tomás Villanueva, se trata de la empresa privada que más empleo genera del sur de Castilla y León.
Desde el año 2009 se han invertido en mejoras de activos e instalaciones fijas en SGD La Granja un total de 40 millones de euros. La inversión llegó el año pasado a los 5,7 millones de euros, después de los 3,2 millones de euros en 2013. La crisis afectó duramente a la empresa a partir del año 2009. En verano de 2012 comenzó un ambicioso plan de acción con el objetivo de alcanzar el equilibrio en 2015.
El año pasado se firmó un nuevo convenio colectivo por cinco años que supone: incrementos salariales vinculados al EBITDA (beneficios brutos), con congelación durante tres años para reimpulsar la competitividad; bonus anual vinculado al EBITDA; y una política de transparencia y confianza mútua. Se empiezan a ver los resultados del plan de acción con una fuerte mejora del resultado operativo, con la siguiente evolución de resultados: en 2012 (-8 millones de euros), en 2013 (-1,6 millones), y en 2014, los primeros resultados positivos con 3,1 millones de euros.