El Índice de Precios al Consumo (IPC) subió un 0,4% el mes pasado en Segovia, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística, lo que la convierte en la provincia española que más inflación soportó en mayo.
Productos frescos como frutas y hortalizas —especialmente las patatas—, el calzado —principalmente de mujer—, los artículos textiles para el hogar y, en menor medida, los artículos recreativos, deportivos y culturales, contribuyeron a elevar el IPC provincial, según se desprende de la información que maneja el INE.
Este instituto informaba de que en Castilla y León el IPC mostraba un aumento mensual del 0,2%, el mismo porcentaje que la media nacional.
Hay que señalar, sin embargo, que en la variación interanual, el IPC de la provincia de Segovia, 1,4%, está por debajo de la media autonómica, 1,7%, el mismo porcentaje que la media nacional, y lejos de las provincias que registran mayor incremento de los precios al consumo en el último año, que son, entre otras, Cantabria o Barcelona, por encima del 2%.
En la variación mensual del IPC de la provincia destaca el calzado, que muestra un aumento de los precios del 12%, seguido de los de artículos textiles para el hogar, 4,8%. Por encima del 2% se sitúan los de servicios recreativos, deportivos y culturales.
En relación con abril descendió el precio en cinco subgrupos del INE: Bienes y servicios relativos a los vehículos (-1,1%), electricidad, gas y otros combustibles (-0,7%), equipos y soportes audiovisuales, fotográficos e informáticos (-0,6%), viajes organizados (-0,5%) y libros, prensa y papelería (-0,3%).
Permanecieron prácticamente invariables los de bebidas, tabaco, alquiler de vivienda y otros servicios relacionados con esta última, electrodomésticos, servicios médicos, dentales y paramédicos no hospitalarios, servicios hospitalarios, vehículos, servicios de transporte, comunicaciones, hoteles y otros alojamientos.
Mención aparte merecen los alimentos, donde el IPC subió en mayo en Segovia un 0,9 por ciento y en lo que va de año acumula ya un incremento del 3,4%. Dentro de este subgrupo y a tenor de los datos comunes de Castilla y León, el mes pasado subió el precio de las patatas (8,6%), frutas frescas (6,5%), legumbres y hortalizas frescas (2,3%), carne de ovino (1,8%) y aceites y grasas (1,6%).
Estas últimas acumulan ya este año un aumento del 23 por ciento, aunque el alimentos más inflacionista son las patatas, un 29,5% más caras para el consumidor que en diciembre.
Por el contrario el descenso más significativo intermensual lo registra el IPC del azúcar (-1,3%) y en lo que va de año la carne de ovino (-3,2%).
El sindicato UGT considera que este comportamiento del IPC se debe “a la subida continua de impuestos y tasas y los repagos, junto con el aumento injustificado de los precios de los servicios y productos básicos”, al tiempo que señala que los beneficios empresariales están por encima de las subidas nominales de salarios.
