Todo empieza en Segovia”. Así relata Aldolfo Suárez Illana, hijo del que fuera presidente del Gobierno de España entre 1976 y 1981, como se puso en marcha un proceso convulso pero que dio como resultado la actual Constitución Española. En una entrevista realizada por el periodista José Hervás. Suárez Illana se refiere al momento en que su padre, entonces Gobernador Civil de Segovia, y don Juan Carlos. “En Segovia empiezan a forjar una amistad y una complicidad política en que estos dos hombres que acaba pergeñando el futuro cuando se cumplieran las previsiones sucesorias”, afirma.
El hijo de Suárez agradece de este modo el gesto de don Juan Carlos al confiar “la obra política más importante del siglo XX en la España democrática” y “jugarse su futuro y su dinastía”.
Diversos libros sobre la Transición documentan estos encuentros en las inmediaciones del Palacio de Riofrío, lugar donde los encuentros entre ambos podían pasar inadvertidos.
No ha sido el hijo de Suárez el único que ha destacado la importancia estratégica de Segovia para poner en marcha la transición democrática. Hace unos meses, el profesor de la Universidad de Valladolid, Enrique Berzal, también explicó la ebullición política que vivió el país y que en Segovia hubo incluso temores porque por ejemplo se decía que el entonces obispo Antonio Palenzuela, “llegó a ser considerado un hombre peligroso por su apoyo a varios sacerdotes comunistas, con declaraciones que estuvieron incluso a punto de costarle un juicio”.
Pero no solo las amistades entre estos dos personajes fueron claves. Segovia también se tornó en un territorio hostil ya que aquí se desafió abierta y legalmente el modelo de autonomía política generalizado que se había decidido adoptar. Se luchó por un nuevo modelo territorial. Se abogó por una autonomía uniprovincial y finalmente se integró en una región de nueve provincias. Ello también contribuyó a desquebrajar un partido que había sido fundamental en la solidez democrática.
A ello también se refirió otro político clave: Luis Solana, primer diputado socialista que tuvo la provincia. A su juicio, Segovia “fue la provincia de Castilla y León más importante en el traspaso de la dictadura a la democracia” y “fue fundamental”, según Luis Solana. “Si no se analiza lo que pasó en Segovia no se puede entender lo que pasó en España”, ha señalado. “Aquí se dio el caldo de cultivo para que Adolfo Suárez, Abril Martorell y el Rey se conocieran, estrecharan lazos y hablaran; no sé cuántas cosas pudieron planificar en Segovia”, añade.
Al amparo de Adolfo Suárez, luego fueron varios los representantes políticos segovianos en los primeros gobiernos de UCD: Fernando Abril Martorell, Rafael Calvo Ortega, Carlos Gila, Emilio Zamarriego, Juan Antonio García Díez (ministro de Comercio, casado con una segoviana), Andrés Reguera o el general Gutiérrez Mellado, también emparentado con una familia de Segovia, participaron activamente en la Transición. Modesto Fraile, Julio Nieves Borrego, Luciano Sánchez Reus o Santiago Ballesteros también formaron parte del grupo de políticos que forman parte de la historia española.
Tampoco se puede olvidar la implicación que tuvieron personajes muy relacionados hoy con Segovia, como Rodolfo Martín-Villa, leonés que decidió hace años afincarse en la provincia.
No en vano, algunos de los rincones más emblemáticos de la ciudad y la provincia han sido escenario de rodajes de películas que han tenido como protagonistas a Adolfo Suárez, al Rey o a la etapa de la Transición. Una de las más recientes fue la producida por Antena 3-TV, titulada con el nombre del primer presidente, y que recorre los inicios políticos de este personaje que fue nombrado gobernador civil en 1968.
