19 nuevas solicitudes de adopción se presentaron en la provincia de Segovia durante el año pasado. De esta forma, el total de las solicitudes pendientes de asignación de niños, tanto las valoradas como las no valoradas, ha pasado a ser de 55, lo que nos convierte en la provincia con un mayor volumen de demanda pendiente en relación con nuestro volumen de población.
En números absolutos solo nos superan las provincias de Burgos, con 83 solicitudes pendientes, León, con 96, Salamanca, con 90, y Valladolid, con 178. El total en la Comunidad Autónoma ha pasado de 538 peticiones pendientes en 2009 a 653 acumuladas durante 2010 (649 son de nuestra Comunidad Autónoma y 7 son solicitudes de fuera).
El número de solicitudes presentadas para la adopción en Castilla y León ha crecido considerablemente en los últimos años. Así, si en 2007 se presentaron 72 solicitudes, en el año 2010 fueron 253 las peticiones presentadas.
Estos datos concuerdan con el descenso de solicitudes para la adopción internacional. La normativa interna de diferentes países ha sufrido modificaciones en los últimos años, y en muchos casos ahora resulta más difícil adoptar a un niño extranjero: el proceso es aún más largo y costoso. “Son exigencias muy puntillosas y los funcionarios no siempre son muy comprensivos”, afirma el testimonio de una pareja que adoptó una niña asiática de año y medio, recogido en la Guía para Solicitantes de Adopción Internacional.
Por ejemplo, las familias castellanoleonesas adoptaron a un total de 205 niños chinos en el año 2005, mientras que durante el último año se han adoptado tan solo 38, continuando con una tendencia a la baja que se viene experimentando desde 2006.Aun así, el mayor porcentaje de niños adoptados de origen extranjero continúa siendo de chinos, seguido de vietnamitas (31), rusos (30) y etíopes (23).
El año pasado se presentaron 268 solicitudes de adopción internacional, mientras que en 2005 se presentaron 622. En ese mismo año, se tuvo conocimiento de la llegada oficial a nuestra comunidad de 152 niños adoptados en el extranjero, 6 de los cuales crecerán junto a sus familias en la provincia de Segovia.
La adopción de menores en Castilla y León, además de ofrecer actualmente menos trabas legales que la internacional, también ha reducido la media de espera en los últimos años. Si en 2007 la media de espera para recibir a un niño sano de 0 a 18 meses era de 8 años y tres meses, en 2010 se ha visto reducida a 5 años.
En cualquier caso el proceso es largo, y la espera, ardua, para los futuros padres. Durante este tiempo, se ofrece apoyo desde diferentes asociaciones. Además, es necesario realizar un curso de formación de tres meses, que en el año 2010 realizaron 38 segovianos en dos grupos (y un total de 631 castellanoleoneses en 40 grupos distribuidos en las distintas provincias). La evaluación de las familias sobre los cursos es mayoritariamente positiva, según responsables de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta.
Además, el servicio regional de información sobre adopciones pone a disposición de todas las provincias el teléfono 902361857, en horario de 9,30 a 13,30 y de 16,00 a 20,00 horas. El año pasado se atendieron 1.721 llamadas procedentes de toda la región.
En 2010, las Gerencias Territoriales de Servicios sociales propusieron a un total de 72 niños susceptibles de adopción. Y fue posible encontrarles familia a 69 de ellos. Quedaron pendientes, tanto de 2010 como de años anteriores, un total de 23 niños, entre ellos 4 grupos de hermanos, dada la dificultad de encontrar familias que acepten sus características especiales o de riesgo.
No obstante, 7 niños con características especiales y 44 con situación de riesgo encontraron el año pasado un hogar, un reto extra para los nuevos padres. Entre los niños con características especiales, hay pequeños con retrasos madurativos, discapacidades psíquicas o portadores de VIH; entre los menores considerados con riesgo, hay niños con antecedentes familiares de dicapacidad psíquica, niños prematuros o con problemas leves de salud física. Este año ha aumentado el porcentaje de niños con características especiales y situaciones de riesgo respecto al año anterior: el 74% de los menores a los que se ha encontrado un hogar se encuentran en una de estas dos categorías.
