Las promotoras de macroparques solares han puesto el ojo en Segovia, al igual que lo han hecho en otras zonas de la España más despoblada y vulnerable, a donde está llegando una avalancha de proyectos de forma desordenada y sin planificación de las Administraciones.
En 2019 se aprobaron tres plantas de más de 100 hectáreas cada una en Perogordo, Lastras del Pozo y Torredondo. En tramitación hay dos más, muy próximas entre sí, en un corredor de poco más de 20 km al oeste de Segovia:
- “El Otero”, promovida por Iberdrola, de 1.200 hectáreas (más de 2.000 campos de fútbol) y 500 MW de potencia. Afectaría a Marazuela (ocuparía el 60% del término municipal) y Marazoleja. Sería una de las mayores de Europa.
- Cuatro plantas en Valverde del Majano, Abades y Martín Miguel de unas 1.000 hectáreas y 450 MW, promovidas por varias compañías.
La potencia fotovoltaica que correspondería a la provincia de Segovia (proporcional a su superficie, según el objetivo planteado por el Gobierno en el PNIEC 2030) sería de 0,5 GW. Solo los dos últimos proyectos citados duplicarían ya esta cifra, acentuando el desequilibrio territorial existente. Además, la empresa Altertec ha contactado con propietarios de tierras de labor de Etreros, Santovenia, Jemenuño, Sangarcía, Cobos de Segovia, Laguna y Muñopedro con la intención de construir una planta de 1.800 has.
El medio de vida de muchos habitantes de esta zona, el paisaje y la biodiversidad (es el último refugio europeo para muchas aves esteparias) están en riesgo objetivo de cambiar para siempre. Avanzamos, si nada lo impide, a una industrialización sin consenso ni participación ciudadana. La electricidad viajará a través de enormes infraestructuras de evacuación a cientos de kilómetros y todo apunta a que se generará mucho menos trabajo del que se perderá ¿Permitiremos que nuestros pueblos se vendan a las eléctricas por un puñado de euros?
¡Es la electricidad, estúpido!
Segovia por el clima
Solo el 20% aproximadamente de la energía que usamos actualmente en el mundo es eléctrica, y la fotovoltaica suministra menos del 0,5% de la energía primaria. En 2018 China paralizó la instalación de nuevas plantas fotovoltaicas y en 2019 daba luz verde a nuevas plantas térmicas de carbón. Lo hacen para ofrecernos mejor precio en los productos que les compramos masivamente, entre ellos placas solares, las más baratas del mercado. Placas solares que conectaremos a una red de cables que soportará los vaivenes del clima y la estacionalidad; que tendrán una vida útil determinada y que seguirán dependiendo de los materiales fósiles para su fabricación, transporte, instalación… Por no hablar de que para su producción masiva puede ser que nos falten minerales como la plata, tierras raras y otros.
Los combustibles fósiles, junto con la energía nuclear, representan el 90% de la energía primaria mundial, y el resto es principalmente hidráulica y biomasa. Supone un tremendo reto convertir ese 20% de electricidad en energía renovable, pero el otro 80% es, muy probablemente, imposible. Si hablamos de Sostenibilidad, en occidente tenemos que hablar de Reducir.
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