Antón van der Wingaerde. Vista de Segovia por el sur (Detalle). Dibujo. 1562. Ashmoleum Museum. Oxford. Felipe II encargó a aquel artista flamenco que dibujara ciudades de su reino y él fue el primero que nos dejó dos vistas panorámicas de nuestra ciudad, desde el sur y desde el norte. Sus dibujos son muy minuciosos y contienen muchos detalles y anotaciones de lugares y edificios. Nada se ve muy bien, pero en un dibujo hecho hace tantos años es fácil que se pierdan claridad y nitidez, aunque nada importa esto: es la ciudad del siglo XVI -SEGOBIA-, con la catedral haciéndose, los hoyos del cementerio judío que quizá no fueran tan grandes, y que cambiaría mucho hasta llegar a nuestros días. Pero perfectamente reconocible.

Anton van der Wingaerde. Vista de Segovia por el norte. Dibujo. 1562. Ashmolean Museum. Oxford. Lo que el pintor vio lo describió así, apenas diez años más tarde, Jorge Báez de Sepúlveda: “Su sitio naturalmente es tan fortalecido que, habiendo mediana defensa dentro, parece inexpugnable a ingenio y fuerza humanas, porque todo lo cercado está puesto sobre riscos muy altos, quedando en torno muy profundos valles que naturaleza pusso allí como por fosso tan ancho y acomodado a la defensa y con ásperas y dificultosas entradas que en ninguna manera hay lugar para asalto”. El dibujante resaltó bien los riscos sobre los que se asienta la ciudad, sus murallas y sus torres. Para apreciar todo, incluso los monumentos grandes -Acueducto, Catedral y Alcázar-, hay que aplicarse sobre el papel.

Profil de la ville de Segovie en Espagne. Buril. Sin fecha y sin firma, aunque atribuido al francés Louis Menieur, que lo haría entre 1665 y 1668, años en que recorrió España y Portugal. El artista subió a las Cuestas y, en primer término, dibujó los olmos de la alameda, entre el convento de Santa Cruz, a la izquierda, y el puente e iglesia de San Gil, a la derecha. Resulta bien visible la base rocosa sobre la que se alza el casco fortificado con el caserío, iglesias, conventos, catedral y alcázar. San Lorenzo y el Cerrillo con el acueducto cierran el lado izquierdo. Por encima grabó el cielo apenas nublado y, a lo lejos, la Sierra, entendida como mole, pero de perfil no muy acertado.

Vista de Segovia. Dibujo de George Vivian, litografía de William Day y L. Haghe. 1833-1838. George Vivian fue un excelente dibujante británico que el año 1833 hizo una serie de dibujos que tituló Scenary of Portugal and Spain y que más tarde, litografiados por Day y Haghe, dieron contenido a un hermoso libro de vistas de los dos países, publicado en dos tomos. Esta vista de Segovia apareció, con otra que hizo de nuestra ciudad, en el titulado Spanish Scenary, editado en Londres en 1838. De las edificaciones de la ciudad -puerta de Santiago, torre de San Esteban, la Catedral…- destacó el Alcázar, ligeramente modificado. También, en la base rocosa, el profundo tajo que aparece a la izquierda.

José María Avrial. Vista de Segovia tomada por detrás del Alcázar. Aguada. 1843. Pocos años después de que Avrial pintara esta bella vista, así describía Segovia José María Quadrado: “A trechos melancólica a trechos risueña, grave y apacible a un tiempo, reúne la grandeza de sus vestigios y memorias con la quietud y sencillez de poblaciones campestres. Colmenares la contempla bajo su peculiar figura de galera teniendo por proa el ángulo del Alcázar a cuyo pie confluyen el Eresma y el Clamores, por mástil mayor la torre de la catedral escoltada de otras muchas que forman los árboles menores, por popa la vuelta comprendida entre las puertas de San Martín y de San Juan, y llevando a remolque el arrabal de tres mil casas y celebrada puente”.

Alfred Guesdon. Vista de Segovia desde Zamarramala. Litografía. 1854. Este arquitecto, dibujante y litógrafo francés fue autor de una de las más interesantes series de vistas de ciudades españolas. Tras haber colaborado con Genaro Pérez Villaamil decidió realizar unos dibujos originales, vistas de ciudades desde el aire con los que ilustraría el libro Espagne á vol d’oisseau (España a vuelo de pájaro), editado en París el año 1855. Se ha pensado que pudo haber utilizado un globo cautivo o dibujar sobre fotografías aéreas. La vista de Segovia no está tomada desde el aire, sino desde lo alto de las Peñas Grajeras. Con detalle, fiel y preciosa.

Mary Cameron. Vista panorámica de Segovia. O/l. 1906. Pintura realista en dibujo y color y muy descriptiva en cuanto al tema, tratado con bastante minuciosidad, tanto en huertas y arboledas como en edificios, civiles y eclesiásticos; con finura los del fondo, Segovia, y con más tosquedad los primeros planos, donde acumula elementos: la Vera Cruz, el convento de Carmelitas descalzos, la barriada de San Marcos, con su pequeña iglesia, y la explanada a la que rodea el río Eresma. La pintora, nacida en Edimburgo (Escocia), conoció en París a Ignacio Zuloaga, le acompañó en algunos viajes e, influida por él, pintó cuadros con temas españoles en Segovia, Madrid y Sevilla. Con esa preciosa e indefinible luz de tarde segoviana.

Lucio Roldán. Vista de Segovia. Carboncillo. 1913. Lucio Roldán Esteban, don Lucio para muchísimos muchachos segovianos, tiene, entre otros méritos, el haber sido el primer artista que presentó aquí una exposición individual, hecho que tuvo lugar en dependencias de la Diputación Provincial el año 1913. Y no le debió ir mal, aunque no haya crónicas que lo digan, pues repitió la experiencia en 1914 y 1915, mostrando dibujos al carbón con los que sus convecinos vieron sinceridad en lo expresivo, fidelidad en el dibujo y preocupación por la luz, algo propio de quienes se resistían a abandonar los ecos del romanticismo, evidentes en este dibujo en el que mostró esa fascinante vista de la ciudad tomada desde las Peñas Grajeras.
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* Supernumerario de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce
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