La provincia de Segovia no sale mal parada respecto al listado de los tramos más peligrosos de las carreteras españolas, según el último informe hecho público por Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Solo dos puntos kilométricos del territorio segoviano aparecen entre los 295 de toda la red viaria nacional y ambos comparten la Nacional 110 (Soria-Plasencia), la carretera dominante en Segovia, como destino de esos puntos conflictivos. Uno de ellos, el más letal, es el kilómetro 208 de la N-110, que tampoco está en las primeras posiciones ya que hay que bajar hasta el puesto 64 para ver el primero de la provincia segoviana en esta negativa lista. Tiene un índice de peligrosidad medio de 187,9 y una intensidad media diaria, es decir, el número de vehículos que transitan esa vía a diario, de 2.766. El otro dato destacado para corroborar la falta de seguridad es el número de accidentes producidos en ese punto para así hallar el índice junto a la densidad del tráfico. En ese kilómetro 208 se encuentra el cruce hacia las localidades de Abades y Otero de Herreros y el desvío hacia la SG-723.
El otro punto kilométrico que tiene Segovia en lista de la AEA se encuentra en el puesto 114 y es el 97 de la N-110 A, cerca de la SG-20 y de Perogordo, la antigua travesía de Segovia, con un índice medio de peligrosidad de 136,3 y un tráfico diario de 1.270 vehículos. Hubo tres accidentes en ese lugar que se saldaron con cuatro víctimas.
A nivel autonómico, el primero de los puntos señalados, el del 208 de la N-110, es relevante pues es el que más víctimas supuso de toda la comunidad en el periodo entre 2020 y 2024, con un total de 22, resultado de 8 accidentes. El estudio habla de víctimas en general, por lo que incluye tanto heridos como fallecidos. Tras este negro lugar se sitúa el kilómetro 527 de la N-122 (Zamora) con tres siniestros que derivaron en 9 víctimas, con un índice de peligrosidad de 114,6, unos 40 puntos menos que el de Segovia.
También en el ámbito regional, León es la provincia con más presencia en el listado, llegando hasta 12 lugares recogidos con distintos niveles de peligro. Le siguen Burgos, con 7 (cuatro de ellos en la N-120); Palencia, también con 7 y la N-611 como más repetida; Zamora con 6, Salamanca con 5, Ávila con 4, Valladolid otros 4 y Soria y Segovia solo con 2. León es la provincia castellanoleonesa más castigada, con un noveno puesto de la larga enumeración y otra posición elevada en el 22. Zamora tiene otra de las posiciones más duras con el 14 del kilómetro 113 de la N-525.
Asturias, en el primer lugar
¿Y cuál es el tramo de carretera donde más cuidado se debe tener? Pues en el caso de las carreteras convencionales, los tramos más peligrosos se han localizado en los kilómetros 55 y 59 de la N-632, carretera que comunica Villaviciosa con Gijón (Asturias), con un índice de peligrosidad que supera en 167 veces la media nacional, según refleja la AEA. Eso no significa que sea el tramo con más heridos y fallecidos en ese lapso de tiempo. Ese fatídico puesto lo ocupa el kilómetro 0 de la autovía A77a, en la provincia de Alicante, que es el tramo que contabiliza más accidentes (93) y víctimas (141) de toda la red de carreteras españolas.
Le siguen el kilómetro 17 de la autovía T-11, en Tarragona, con 79 accidentes y 113 víctimas; el kilómetro 15 también en la autovía T-11, con 85 accidentes y 103 víctimas; y el kilómetro 12 de la autovía A-55, a la altura de Mos, en Pontevedra, con 57 accidentes y 95 víctimas, aunque en el informe de este año no aparece entre los 295 más peligrosos porque ha mejorado su índice de peligrosidad respecto a periodos anteriores.

En el informe anterior de la asociación, con datos recabados desde 2019 a 2023, la provincia de Segovia contaba con cuatro tramos de los más peligrosos en el panorama nacional, dos de ellos en autovías. Entonces fueron dos en carreteras convencionales, la omnipresente N-110 aunque en puntos kilométricos diferentes (el km. 128 ocupaba el puesto 231 y el km.117 un lugar muy cercano, el 233) y otros dos en la autopista de peaje AP-67 que une Segovia con Madrid. Ahora figura solo el kilómetro 82 de la AP-51 en el apartado de las autopistas.
El informe, elaborado a partir de los últimos datos disponibles del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, menciona que se trata de 295 kilómetros de carreteras convencionales y autovías localizados en 67 vías de 45 provincias españolas, cuyo índice de peligrosidad medio registrado en el quinquenio 2020-2024 ha sido, como mínimo, diez veces superior al de la media nacional. En ellos se han contabilizado 1.752 accidentes y 2.497 víctimas. De los 295 tramos localizados este año, 85 ya aparecían en el informe anterior (que hacía referencia a los años comprendidos entre el 2019 y 2023) y en 63 ha aumentado su índice de peligrosidad.
En el quinquenio analizado (2020-2024) el índice de peligrosidad medio de la red viaria, el indicador más fiable para medir la conflictividad de las vías, no ha variado respecto del quinquenio anterior (8,2). “Sin embargo, todavía hay en las carreteras españolas demasiados ‘puntos negros’ que es necesario corregir. Y si bien la falta de presupuestos puede retrasar la necesaria actuación en esas infraestructuras, es importante al menos que los conductores sepan dónde están situados para tomar las debidas precauciones, ya que en los últimos cinco años analizados en 295 kilómetros de nuestra red de carreteras se han contabilizado 1.752 accidentes y 2.497 víctimas, la mayoría de ellas leves”, advierte con contundencia el escrito.
Según expresa el estudio, España cuenta en la actualidad con una extensísima red de 165.832 kilómetros de carreteras, de los que 26.525 son gestionados por la Administración Central (soportando más del 53% del tráfico total de nuestro país); 71.374 dependen de las comunidades autónomas (con el 41,9% del tráfico) y 67.934 de las diputaciones y cabildos (con el 5,1%). De la totalidad de la red, 17.691 kilómetros son vías de gran capacidad (autopistas de peaje, libres y autovías y vías de doble calzada), siendo nuestro país el que dispone de una mayor longitud de este tipo de vías de toda la UE, seguido por Alemania y sus cerca de 13.000 kilómetros.
El kilómetro 82 de la AP-51, el único de las autopistas
El infome de AEA menciona cuatro puntos conflictivos de Castilla
y León en estas vías, donde solo aparece uno de la provincia segoviana
El trabajo confeccionado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA) incluye, también para el mismo periodo entre 2020 y 2024, los 100 tramos de autopistas más peligrosos de la red de carreteras de España y solo aparece uno de la provincia de Segovia, el punto kilométrico 82 de la AP-51 que discurre entre Villacastín y Ávila. Se encuentra en el puesto 39 de la lista, seguido en peligrosidad por otro perteneciente a Castilla y León, el kilómetro 118 de la AP-66 en León. En ese tramo segoviano se registraron dos accidentes con el resultado de cuatro víctimas. Tiene una intensidad media de tráfico de 8.226 y un índice de peligrosidad medio de 15,5. En Castilla y León hay otros dos tramos conflictivos dentro de este apartado de las autopistas: en la posición 44 el kilómetro 100 de la AP-6 en Ávila, con más víctimas (12) pero una densidad menor (16.176) y el 16 de la AP-71 en León, el puesto 59 y solo una víctima.
El informe señala que, pese a que por todos es conocido que las autopistas de peaje son las carreteras más seguras, algo que sucede tanto en España como fuera, sin embargo en el último año el índice de peligrosidad de estas infraestructuras ha aumentado en una décima durante el año 2024 respecto al 2023. El estudio ha localizado para el periodo 2020-2024 los 100 tramos de autopistas con índices de peligrosidad dos veces superior a la media nacional de 4,4 y en los que se han registrado 502 accidentes que como consecuencia produjeron 846 víctimas, aunque en su mayoría de carácter leve.
El más conflictivo
El tramo más conflictivo fue localizado en la provincia de Toledo, en concreto el punto kilométrico 47 de la AP-41, que con 74,3 puntos supera 16 veces el índice nacional medio. Eso no significa que sea el tramo en el que más accidentes y víctimas se registraran, ya que de lo que se trata es comprobar la peligrosidad de los tramos en función del caudal de tráfico que soportan, por lo que en la lista aparecen otros puntos kilométricos de Barcelona o Alicante donde esos accidentes son muchos más. Así, el que más accidentes y víctimas contabilizó fue el kilómetro 14 de la B-23 (Barcelona), con 42 siniestros y 62 víctimas, por suerte 59 de ellas leves. El segundo tramo pertenece a la misma vía pero un kilómetro antes, el 13, con 29 accidentes y 35 víctimas, 34 de ellas leves. En el mencionado tramo de Toledo solo se produjeron tres víctimas, muchas menos, pero con mayor porcentaje en función del tráfico de la vía.
