La Diputación de Segovia ha cerrado el ejercicio 2025 con cifras positivas: 21,7 millones de euros de remanente en tesorería, cerca de 10 millones de superávit y una deuda que mantiene su tendencia a la baja.
El endeudamiento de la institución se sitúa en el 5,77%, muy lejos de los niveles de 2023, cuando superaba el 38%. En apenas unos años, la reducción ha sido de casi 35 puntos porcentuales, consolidando un descenso progresivo de la deuda provincial.
También aumenta el ahorro, que alcanza el 36,7% de los recursos ordinarios, diez puntos más que el año anterior.
Otro de los aspectos más destacados del ejercicio, según ha subrayado el presidente, Miguel Ángel de Vicente, es que la Diputación no tuvo que recurrir a préstamos en 2025, un hecho inédito hasta ahora.
En cuanto a la ejecución presupuestaria, la institución gastó algo más de lo previsto inicialmente (91,5 millones frente a los 90,9 presupuestados), por lo que el presupuesto se ejecutó prácticamente en su totalidad e incluso se superó ligeramente. No obstante, si se tiene en cuenta el conjunto del gasto planificado durante el año, el nivel de ejecución se sitúa en torno al 88%.
Desde la Diputación atribuyen estos resultados a una gestión planificada y al apoyo de financiación externa procedente de otras administraciones. Un contexto que, según De Vicente, permite “invertir más en servicios públicos y en los municipios” sin renunciar a seguir reduciendo la deuda, con el objetivo de bajarla del 4% en 2026.
El presidente también ha destacado el papel del personal técnico, jurídico y económico de la institución en la consecución de estos resultados.
