La Federación Empresarial Segoviana, FES, celebró un emotivo acto de reconocimiento y homenaje, el pasado 26 de febrero, a las primeras mujeres empresarias que hicieron historia en nuestra ciudad. Una de las homenajeadas fue Petra Carretero Gil, emprendedora segoviana y pionera en el sector de los seguros que rompió barreras de género en los años 80.
“Terminé la carrera en 1973. Estudié Ingeniería Técnica Industrial, en la rama de electrónica. Nada más finalizar mis estudios me casé y durante un tiempo no ejercí porque tuve cuatro hijos”, explica Carretero, al tiempo que añade que “cuando mi hija mayor tenía cuatro años y animada por mi marido, inicié mi andadura profesional, ya que me abrió camino en el sector”.
Por aquel entonces, el marido de Petra, Ramón Condado, tenía una empresa de peritaciones y a la vez vendía coches usados, por lo que trabajaba con varias aseguradoras, entre ellas Adriática, que hoy es Allianz, y conocía al inspector que gestionaba las peritaciones en Segovia, quien le propuso que fuera Petra la que comenzará a realizar pólizas de seguros de automóviles.
A partir de este momento, Petra empezó en el mundo de los seguros, y en seguida contrató a una empleada, Mabel Arribas. “Fue el mismo inspector quien nos hablo muy bien de Mabel”, manifiesta Condado. Y así, hacía el año 1985 o 1986 en Conde Sepúlveda número 27, “donde yo tenía la venta de coches, empezaron Petra y Mabel a trabajar, y a la vez que vendíamos vehículos les hacíamos el seguro correspondiente”.
Con el tiempo fueron creciendo, la relación entre ambas era muy buena, incluso de amistad, lo que las llevo finalmente a que decidieran hacerse socias y crear la sociedad ‘Carretero Arribas S.L.’.
“Teníamos una relación muy buena, casi familiar. Confiaba muchísimo en Mabel y sabía que era una gran profesional. Me lo demostró con su trabajo. Para seguir creciendo era importante hacerlo juntas”, aclara Carretero.
Tras cuatro décadas, el sector asegurador ha cambiado mucho. “Antes con pocas pólizas se podía sostener una empresa. Ahora hay mucha más competencia y las compañías exigen más productos. Es un trabajo exigente y, sobre todo, muy estresante”
PROYECTO EMPRESARIAL QUE ROMPIÓ MOLDES
“Éramos dos mujeres en un sector que siempre había estado dominado por hombres. Pero sobre todo éramos muy trabajadoras y muy entregadas al negocio. Nos dedicamos por completo a los seguros y eso se notó”, asegura Carretero.
En aquellos tiempos, el sector de los seguros para una mujer “era duro. Siempre había sido un sector explotado por hombres y al principio nos miraban con cierta incredulidad. Pensaban que quizá lo tomaríamos como un pasatiempo, incluso que queríamos abrir una boutique o comercio de moda con el dinero que ganáramos. Al principio, les costaba creer que nos dedicáramos seriamente a esta actividad”.
Sin embargo, “no nos encontramos con obstáculos ni trabas para poder trabajar, ni dificultades por igualdad de género tras estos momentos. Tan sólo ese prejuicio inicial de que quizá no íbamos en serio, que sería algo temporal o un mero entretenimiento pasajero”.
SU DÍA A DÍA EN LOS AÑOS 80
“Mabel era la más comercial. Tenía una gran capacidad para tratar con clientes y vender. Yo me ocupaba más de la organización interna: la contabilidad, la programación del trabajo y la gestión de la empresa”, explica Carretero.
Su día a día consistía en visitar clientes y consolidar la cartera. En aquel momento ya tenían cierto camino abierto gracias a los contactos previos, especialmente en seguros de automóviles.
Totalmente fundamental fue la confianza de los clientes y de los empleados.
“En aquellos tiempos, el sector de los seguros para una mujer era duro. Siempre había sido explotado por hombres y al principio nos miraban con cierta incredulidad. Pensaban que quizá lo tomaríamos como un pasatiempo, incluso que queríamos abrir una boutique con el dinero que ganáramos”
EVOLUCIÓN DEL SECTOR
Tras cuatro décadas, el sector asegurador ha cambiado y evolucionado mucho. “Antes con pocas pólizas se podía sostener una empresa. Ahora hay mucha más competencia y las compañías exigen más productos. Además, ya no sólo se venden seguros tradicionales, también productos de inversión, vida, ahorro… Todo esto hace que sea un trabajo muy exigente y sobre todo estresante”.
“En los seguros siempre hay siniestros, problemas y clientes que atender. Y para mantener la cartera hay que estar muy implicado”, explica Condado.
MATERNIDAD Y TRABAJO
Petra Carretero que entiende el concepto de empresa como un negocio y un proyecto de vida, asegura que nunca tuvo que sacrificar nada a nivel personal por mejorar y evolucionar en lo profesional.
“Gracias a Dios tuve mucha ayuda en casa, con personal contratado y también de mi marido que colaboraba en todo, tanto tareas del hogar como con el cuidado de los hijos. Y, por supuesto, también ayudó mucho que mi suegra, tras enviudar se quedó a vivir con nosotros. Y fue un refuerzo muy grande”.
SEGUNDA GENERACIÓN FEMENINA AL FRENTE
Hace aproximadamente seis años, Petra se jubiló y dejó la empresa ‘Carretero Arribas S.L.’ en manos de su hija Carolina Condado, segunda generación familiar, y su socia Mabel Arribas.
“En las mejores manos, sin lugar a dudas”. El proceso de ceder el testigo a su hija fue muy fácil. No me costó nada, al contrario. Sentí mucho orgullo porque continuara con el proyecto. Ella ya llevaba tiempo trabajando conmigo, por lo que conocía perfectamente la empresa y además está titulada en ciencias del seguro”.
Corrían los años 1985 o 1986 cuando, en el número 27 de la calle Conde de Sepúlveda —donde Ramón Condado, marido de Petra, tenía un negocio de venta de coches— Petra y Mabel empezaron a trabajar en el mundo de los seguros. En aquella misma sede, mientras se vendían vehículos, también se gestionaban las pólizas correspondientes.”
MENSAJE PARA MUJERES EMPRENDEDORAS
“A todas aquellas mujeres jóvenes que quieran emprender, en el sector que sea, da igual, les diría que lo hagan con la misma ilusión que ganas de trabajar porque llevar una empresa exige muchísimo esfuerzo. Y, sobre todo, que tengan confianza en sí mismas y que estén dispuestas a trabajar mucho. Sin trabajo no se consigue nada”.
Y también “que tengan seguridad en sí mismas. Con seguridad y trabajo se puede conseguir todo lo que una se proponga”.
Además, “me gustaría hacer especial hincapié en la importancia que tiene el equipo humano de cualquier empresa, pues de él depende el éxito o el fracaso. Debe de haber una confianza total entre los empleados y el empresario. Es importantísimo. Creo que ambas partes tienen que estar unidas para que el negocio funcione bien”.
SU MAYOR LEGADO, EL PERSONAL
A sus 75 años Petra está jubilada aunque sigue siendo una mujer activa. “No hay que pararse nunca porque si no la cabeza se resiente. Por ello tengo actividades durante toda la semana: de memoria, psicología, bienestar emocional, gimnasia, pintura y manualidades, entre otras. Estoy todo el día ocupada, porque quiero estarlo”.
También pasa mucho tiempo con sus seres queridos. “Saco ratos a diario para relacionarme con mi familia. De hecho, dos días por semana vienen a casa a comer mis cuatro hijos y cinco nietos, y los fines de semana solemos reunirnos todos juntos. Además, en verano nos juntamos todos en Trescasas, donde tenemos un chalet. Son mi mayor legado y de lo que me siento más orgullosa: de haber conseguido una excelente relación de pareja, que perdura con los años; una buena relación con mis hijos, todos ellos bien colocados y con sus estudios; y unos nietos maravillosos. ¿Qué más le puedo pedir a la vida” Esta es mi mayor gratificación.

