Una jornada más, las cuencas de ríos y arroyos en la provincia requirieron especial atención este viernes por las crecidas de caudal como consecuencia del deshielo y las persistentes lluvias. Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en la tarde de este viernes, el río Eresma, aunque se estabilizó su tendencia, mantuvo activa la alerta alerta roja en los puntos de control de Segovia, a su paso por la Casa de la Moneda, con registros próximos a la media del caudal de los últimos siete días (32,46 m3/s), y en la salida del embalse del Pontón Alto, con 27,65 m3/s.
El máximo nivel de alerta también continuó en el río Riaza en el embalse de Linares del Arroyo; además de tener incidencias naranjas en Languilla.
Las complicaciones en el Eresma se extendieron también a Valsaín, donde el aviso fue naranja con 19,80 m3/s; y en Bernardos y Coca, en ambos puntos en amarillo.
Por otro lado, el río Duratón permaneció en alerta naranja, con tendencia ascendente, tanto en Sepúlveda, con registros de 37,33 m3/s, y en la salida del embalse de Las Vencías, con 40,33. Por último, el río Moros en El Espinar entró en alerta amarilla.
