Los trabajadores del sector primario tomaron este miércoles las calles de Madrid, recorriendo como eje principal el trayecto desde el Paseo Recoletos hasta la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en Atocha. Una manifestación, convocada por Unión de Uniones y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario (UNASPI) bajo el título ‘En defensa del campo que alimenta Europa’, que reunió a profesionales del campo llegados desde distintos puntos de España, con diferentes rutas programadas que requirieron de la movilización de vehículos agrícolas y camiones desde la tarde del martes. De la provincia de Segovia hubo una nutrida representación, con la llegada de tractores y maquinaria de labor de diferentes comarcas.
Así, desde el nordeste salieron vehículos desde localidades como Sequera de Fresno, Boceguillas, Santo Tomé del Puerto o Ayllón; mientras que El Espinar fue punto de embolsamiento de los tractores procedentes de otras zonas de Segovia, con la llegada de un centenar de vehículos. Según informó la Guardia Civil, el dispositivo, integrado por Seguridad Ciudadana, USECIC, Tráfico, GRS y otras unidades de apoyo, discurrió sin incidentes. La marcha con salida desde el municipio espinariego partió sobre las 6.30 horas hacia Madrid, con un transcurso lento pero siguiendo las indicaciones de los agentes de la Guardia Civil.
Situación similar se generó en Ajalvir (Madrid), donde profesionales del nordeste trasladaron sus tractores en camiones por la A-1 el día anterior. Gerardo Velasco, de Transportes Velasco, empresa en permanente contacto con el mundo agrícola de Boceguillas, explicó cómo se llevó a cabo el itinerario desde la localidad madrileña: «Llegamos ayer -por el martes- a Ajalvir y desde primera hora salimos hacia Madrid, donde pasamos por la calle Alcalá y finalmente llegamos a Atocha, donde nos unimos todos los manifestantes y las demás rutas». «Todo transcurrió sin incidentes y de forma ordenada», comentó. La tractorada se dividió en cinco rutas hasta confluir en la plaza de Colón antes de iniciar la marcha a pie. Las rutas 1 y 3 llegaron por la calle Génova; las 2 y 4 por la Castellana y la 5 por Goya. Madrid vivió problemas de tráfico, por lo que desde las organizaciones convocantes pidieron comprensión.
Una movilización desarrollada con el objetivo de hacer visible la situación que vive el campo español, con unos precios de hace décadas, y el encorsetamiento que suponen las cargas burocráticas, y a las que ahora arrojan más leña las negociaciones de la Unión Europea (UE) con el Mercado Común del Sur (Mercosur) -integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- y los recortes de la Política Agraria Común (PAC).
Miguel Ángel Arribas, profesional del campo del municipio de El Olmo y portavoz del Movimiento de Agricultores y Ganaderos Independientes Nacional (MAGIN) en el nordeste, que a su vez pertenece a la UNASPI, destacó la afluencia de participantes para reivindicar «precios dignos». «Se están pagando los precios de hace 40 años», aseguró; y lamentó: «Todo ha subido muchísimo, los costes son muy elevados, y el precio de la cosecha sigue igual». Una situación que se acrecenta, sostiene Arribas, con «las negociaciones con Mercosur, donde hay menos controles y las calidades son peores, y los recortes de la PAC». Dos reivindicaciones que son la punta de lanza de un carrusel de quejas.
La concentración del sector primario movilizó además cuatro rutas en autobús organizadas por UCCL, Unión de Uniones y Unaspi. Desde Ayllón salió un autobús, que recogió a gente en Campo de San Pedro y Boceguillas. Desde Sacramenia tomó parte otro con paso por Cantalejo, Turégano y Segovia. Desde Cuéllar salió un autobús más, con paradas en Carbonero el Mayor y Segovia; y recorrió Nava de la Asunción, Santa María la Real de Nieva, Etreros y San Rafael.
En números, la Delegación del Gobierno cifró a las 12.00 horas la concentración en 2.500 agricultores y ganaderos, 367 tractores -cien de Castilla y León- y 56 autobuses; unos datos dispares a los que ofrecieron las organización convocantes, que mantuvieron la presencia de entre 8.000 y 10.000 participantes.

El campo «se juega mucho»
El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, reiteró que las negociaciones comerciales con el Mercosur «no es un buen acuerdo» porque se compite «sin igualdad y de forma desleal». Además, criticó que los partidos políticos «lo están permitiendo». «Nos jugamos mucho (…) y ¡ojito!, hago un llamamiento a los consumidores. Hoy sabemos que si compramos un filete, ese filete es sano, se puede comer. A partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonado», alertó.
Cortés expresado también su rechazo a las cláusulas de salvaguardas aprobadas el martes por el Parlamento Europeo y puso el ejemplo de otras que ya están en vigor y que, a su juicio, no se cumplen, como el caso del arroz. Aprovechó también para recordar al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, el incumplimiento del acuerdo firmado con la organización.

Mercosur, «la puntilla»
Para el presidente de Unaspi, Miguel Ángel Aguilera, el acuerdo con el Mercosur es la «puntilla» que va a acabar con el sector primario y que, a parte de afectar al campo, también tendrá un impacto en los ciudadanos: «Les va a afectar directamente».
Con esta concentración, el campo busca «concienciar» y dar «un grito alto» a todos los ciudadanos que pasarán «a consumir productos de peor calidad», advirtió; debido a una «pérdida» de soberanía alimentaria y de «libertad» a la hora de elegir productos.
En la misma línea que Cortés, el presidente de Unaspi rechazó las cláusulas de salvaguarda porque «no se van a cumplir» y supondrán «una ruina total» para sectores como los cítricos y otros como el vitivinícola y el aceite. «Hoy es un día importante, la gente está respondiendo adecuadamente», celebró, a la vez que adelantó que su idea es «seguir presionando» para defender el medio rural, el sector primario y «que los ciudadanos puedan comer alimentos de calidad».
