Treinta kilómetros por hora. Ese es el límite de velocidad que desde este martes marcan las señales de la carretera de Villacastín. Un límite, que junto a otras medidas recogidas en un decreto de Alcaldía, intenta evitar nuevos atropellos de peatones en esta calle que, pese a su nombre, es una vía urbana que ha visto como en los últimos años se ha multiplicado el volumen de tráfico que soporta.
Un volumen de tráfico que está en el origen de un serie de atropellos que se han producido últimamente en ella. En los dos últimos meses, la carretera de Villacastín ha sido testigo de, al menos, tres atropellos. El 6 de diciembre, una niña de 4 años resultó herida por un turismo, que tras golpear a su silla de bebé, se dio a la fuga. El propietario del vehículo fue posteriormente localizado y aseguró que le habían robado el coche.
Unos días después, el 18 de diciembre, una mujer de 50 años fue atropellada por un vehículo mientras circulaba en silla de ruedas en el cruce de la avenida Obispo Quesada y la calle Murillo, enfrente de la estación de tren.
Y el 15 de enero, una mujer de 62 años fue arrollada por un turismo a la altura del número 16 de la carretera de Villacastín. Fue atendida allí mismo por un equipo de emergencias del Sacyl por un golpe en la espalda.
No es el único punto de la ciudad de Segovia en la que se han producido atropellos en ese periodo. La avenida Vía de Roma ha sido testigo de dos. El 5 de diciembre, una joven de 15 años fue arrollada en la rotonda de Melitón Martín; y el 13 de enero, una mujer de 65 años resultó herida leve tras ser atropellada.
A esta lista hay que sumar otros dos incidentes. El 27 de diciembre, un niño de 5 años fue arrollado por una furgoneta en la unión de la plaza de Día Sanz y la calle Pintor Montalvo, justo debajo de uno de los arcos del acueducto, y recibió un golpe en la cabeza. Finalmente, el 27 de enero, en el paso de cebra que está a la altura del número 82 de la avenida Vicente Aleixandre, en Nueva Segovia, fue atropellada una joven de 15 años, que necesitó atención hospitalaria.
Un listado que el Ayuntamiento quiere que no se alargue más. Este martes, 10 de febrero, el alcalde, José Mazarías, firmó un decreto que recoge una serie de actuaciones en el entorno de la carretera de Villacastín que se irán desarrollando próximamente. “El martes, después de firmar el decreto, se redujo la velocidad máxima de 40 a 30 kilómetros por hora. Ese mismo día se señalizó de manera vertical el nuevo límite y, cuando el tiempo lo permita, se señalizará también horizontalmente”, explica César Santiago Martín de Frutos, concejal de Seguridad Ciudadana.
Moción
El origen de este decreto está en una moción que llegó al Pleno municipal de diciembre de la mano de Izquierda Unida. “Nosotros lo que hicimos fue trasladar una petición de los vecinos de esa zona para mejorar la seguridad vial, con medidas para reducir la velocidad de los vehículos y mejorar la visibilidad”, Ángel Galindo Hebrero, concejal de IU, satisfecho con haber conseguido sacar adelante un compromiso del equipo de Gobierno gracias a una moción que apoyaron todos los grupos municipales menos el de Vox, que se abstuvo.
“Hay que intentar reducir al máximo el riesgo, en la carretera de Villacastín y en el resto de entradas y salidas de la ciudad, donde los coches llegan con velocidad o la empiezan a adquirir. Cuando tienes tantos sustos, es hora de tomar medidas”, asegura Galindo Hebrero. “Y circular a 30 kilómetros por hora puede ser una muy buena”.
El decreto de Alcaldía incluye más medidas. “Vamos a instalar dos nuevo badenes, concretamente son pasos elevados denominados lomos de asno. Queremos evitar los badenes de caucho porque generan mucho ruido y molestias innecesarias a los vecinos. Los lomos de asno son más cortos que los pasos de cebra sobreelevados, pero son de asfalto. Irán instalados a la altura de los números 8 y 16 de la calle”, explica el concejal.
Los nuevos badenes pretenden reducir la velocidad con la que los coches atraviesan la parte más recta y transitada de la carretera de Villacastín. “Además, los coches llegarán más despacio a la intersección con la calle Jesús Unturbe, otro punto conflictivo”.
César Santiago Martín de Frutos, concejal de Seguridad Ciudadana:
“Entre enero, hicimos controles de velocidad en la carretera de Villacastín a 209 vehículos, un 10% de ellos superaba el límite”Javier Martín Postigo, presidente de la asociación de vecinos Santa Teresa-Puente de Hierro
“Algunos conductores se han tomado la calle como una carretera, como si estuviera a las afueras de la ciudad, y no lo está”
Peticiones vecinales
La reducción de velocidad y los badenes son parte de las peticiones de los vecinos de la zona al Consistorio. “Hemos recogido en el decreto muchas de las reivindicaciones de las asociaciones de vecinos y también cosas que hemos observado nosotros sobre el terreno en una visita que realizamos recientemente a la zona”, explica Martín de Frutos.
“También vamos a mejorar la visibilidad en algunas intersecciones. En el cruce con la calle Jesús Unturbe vamos a mover los contenedores de basura unos metros más arriba, lo que dará más seguridad a los conductores que se incorporan en ese punto a la carretera de Villacastín y a los peatones”.
En el entorno de la carretera de Villacastín hay un colegio, el Carlos de Lecea, y está el pabellón María Martín. Lugares que a determinadas horas reúnen a muchos conductores y peatones. Los vecinos pedían más presencia policial. Ese compromiso también se lo han arrancado al concejal. “Vamos a reforzar la presencia policial e incrementar los controles de velocidad. De hecho, antes de la firma del decreto pedí al intendente de la Policía Local que se hicieran unos controles de velocidad en esa vía.
La carretera de Villacastín verá mejorada su iluminación en algunos puntos, sobre todo, en los pasos de peatones.
Radar pedagógico
Fuera del decreto queda una medida que también se va a implementar, la instalación de un radar pedagógico que avisará a los conductores de si llevan o no una velocidad adecuada a la vía. “En Segovia tenemos dos radares de ese tipo. Actualmente, uno está en la calle Guadarrama y otro está en la avenida Don Juan de Borbón. Vamos a trasladar el primero a la carretera de Villacastín para intentar que la gente adopte la velocidad adecuada lo antes posible”, detalla el concejal.
Tras la carretera de Villacastín, el Consistorio va a continuar trabajando en otros puntos de la ciudad en los que se producen atropellos. El siguiente será la avenida Vía de Roma. “Es una vía completamente diferente. Este año solo ha habido un atropello, hubo otro en 2025 y dos más en 2024. No es un punto negro, de hecho, en Segovia no hay ninguno si nos atenemos a la definición de punto negro de la DGT: un lugar en el que se producen tres accidentes con víctimas a una distancia de 100 metros entre ellos”, explica Martín de Frutos. “Evidentemente hay atropellos, en 2024 hubo 24, en 2025, 22 y en 2026 llevamos dos; pero no puntos negros”, aclara.
Con Vía Roma, el Ayuntamiento seguirá el mismo protocolo que con la carretera de Villacastín, se hará una visita, se hablará con los vecinos y se redactará un informe policial, y de él saldrán las medidas a adoptar. “Posiblemente exista también la posibilidad de reducir la velocidad de esa vía, pero hay que esperar al informe para ver qué más podemos hacer”, concluye el responsable de la Policía Local.
El Consistorio ha recogido en el decreto de Alcaldía muchas de las peticiones de los vecinos de la carretera de Villacastín, pero no todas. Javier Martín Postigo, presidente de la asociación de vecinos Santa Teresa-Puente de Hierro, incide en los cambios que ha sufrido la vía en los últimos años. “El tráfico que tenía hace años nada tiene que ver con el actual”. Un tráfico cada vez más veloz. “Se ha tomado como una carretera, como si estuviera a las afueras de la ciudad”. Pero no lo está. “Hay muchas incorporaciones y con tanto coche y tan rápidos, cada vez son más complicadas. Los accidentes que ha habido han sido por eso, precisamente”, explica Martín Postigo.
Discusiones
Los vecinos han conseguido más vigilancia policial, pero les gustaría que fuera a determinadas horas. “Sobre todo en las horas en las que el colegio está funcionando y durante el fin de semana cuando está funcionando el pabellón. Falta aparcamiento, se producen discusiones a la entrada y salida del colegio…”
Y también quieren más pasos de cebra. “Desde la estación hasta el Puente de Hierro hay cinco”. Y mejores. “Hemos pedido pasos elevados porque son más eficientes a la hora de reducir la velocidad”.
Vecinos y Ayuntamiento están dispuestos a seguir sentándose para estudiar todas las posibilidades. “No hacen falta grandes inversiones, simplemente ganas de solucionar el problema sin esperar a que se produzcan nuevos accidentes”, concluye el representante vecinal.
320 peatones murieron en las carreteras españolas en 2024
En 2024, último año del que la Dirección General de Tráfico dispone de cifras definitivas de fallecidos a 30 días, en España murieron en accidente de tráfico 1.785 personas, 320, un 18% eran peatones. De ellos, 113 murieron en vías interurbanas y 207 en urbanas.
Las vías urbanas acumularon el 94% de los accidentes con peatones involucrados y el 65% de las muertes
Entre los peatones fallecidos, tres lo fueron en la provincia de Segovia. En diciembre, una mujer de 70 años fue atropellada fatalmente en el Real Sitio de San Ildefonso y en febrero una mujer de 89 años perdió la vida atropellada por un camión en Cantalejo.
El número total de fallecidos en las carreteras segovianas ascendió a 12.
Finalmente, el número de siniestros en los que se vieron implicados peatones en 2024 fueron 13.024. además de los 320 muertos, 1.775 peatones necesitaron ser hospitalizados y 11.240 resultaron heridos pero no llegaron a ser ingresados.
