Con tan solo 16 años, Nicolás Sancho ha descubierto uno de sus propósitos en la vida: luchar por la visibilización de la importancia de las matemáticas. Su pasión por esta ciencia y su espíritu emprendedor le han llevado a convertirse en el líder segoviano del movimiento ‘Virus matemático’, con el que quiere contagiar toda la ciudad y provincia. Una plataforma formada por jóvenes y creada a principios de 2020 que ya acumula miles de seguidores en sus perfiles de redes sociales de ciudades españolas y otros países.
El joven segoviano se considera un “apasionado de las ciencias, la aviación, el mar, el monte y la música”. Se siente muy arraigado a su tierra y estudia en el colegio marista de la ciudad. En concreto, el próximo septiembre empieza 1º de Bachillerato. Y aunque todavía le queden un par de años para decidir sobre su futuro, le gustaría estudiar “Física y Matemáticas o, en su defecto, Ingeniería Aeroespacial”.
Hace pocos meses, recibió un mensaje de Nicolás Atanes, creador de ‘Virus matemático’, para proponerle convertirse en el coordinador del movimiento en Segovia. “Como se suele decir, yo me apunto a un bombardeo, así que allá que fui”, bromea Sancho.
Una actitud compartida por su compañero de instituto y de intereses, Jorge Martín. “Ambos teníamos en mente que Segovia necesitaba un espacio que reivindicase las matemáticas y reuniese a personas con las mismas inquietudes. No habíamos tenido oportunidad de hacerlo, esto ha sido totalmente fortuito”, declara.
«Todo lo que nos rodea es matemáticas, nosotros mismos somos pura ciencia»
Su meta es mostrar la cara útil de esta ciencia. No solo en la vida laboral, también en la cotidiana: “todo lo que nos rodea es matemáticas, nosotros mismos somos pura ciencia, por eso queremos despertar a la gente ese sentimiento de curiosidad”, establece Sancho. De ahí la organización de una gincana matemática en la Plaza Mayor de la ciudad de Segovia la tarde del próximo viernes, 30 de julio. Una actividad en la que cualquier persona puede participar.
En suma a esto, Sancho y Martín han trabajado este invierno en un proyecto de cohete propulsado, cuyo lanzamiento prevén que se lleve a cabo el próximo mes de septiembre, tras finalizar su construcción y adquirir los permisos pertinentes. Con el apoyo y la ayuda de sus profesores, han investigado una posible reacción química que puede dar lugar a un nuevo tipo de combustible no contaminante, del cual se serviría el cohete. Por ello, su realización podría suponer el éxito de un experimento pionero.
