En la romería de mañana en San Frutos, junto a la ermita de las Hoces del Duratón —término municipal de Carrascal del Río—, la principal novedad será la de poder contemplar la que presumiblemente es una vieja imagen del patrón de Segovia, restaurada por el Patronato del Alcázar, que podría ser la más antigua imagen del eremita conservada. “Podría ser”, recalca el académico de San Quirce Diego Conte, quien evita, de forma consciente, realizar una declaración más palmaria. “En investigación, hay que ser prudente…”, justifica.
La susodicha escultura permanecía en la ermita, colocada en una ventana ciega, a una elevada altura. Conte sostiene ahora que este caso guarda similitudes con la talla de una Virgen románica descubierta hace varios años en la iglesia de Aldeasoña. “A veces, en esa época se sustituía una imagen por otra, y entonces se quería dar un destino digno a la antigua”, explica.
Lo cierto es que, hace un tiempo, alguien de la Hermandad de San Frutos decidió bajar la imagen de su hornacina, para un somero estudio, concluyendo que se trataba de una talla de San Benito. Tras constatar que la escultura se encontraba bastante deteriorada, recientemente se aceptó el ofrecimiento del Patronato del Alcázar, quien antes había mostrado su disposición a colaborar.
Hace un par de semanas, el sábado 8 de octubre en concreto, este San Frutos regresó a su casa. El resultado de la restauración ha sido “fabuloso”, según la palabra utilizada por Conte, quien, una vez acabada la intervención, sostiene que se trata de una obra de arte del siglo XIV. “Yo creo que sí que es San Frutos; la sospecha de que pudiera ser San Benito no tiene recorrido”, declara el académico de San Quirce. No obstante, matiza que él no quiere ser categórico sino simplemente abrir el asunto al debate.
