La explotación sexual es una de las formas de esclavitud del siglo XXI que genera un movimiento económico diario de cinco millones de euros, cuenta con 17.000 víctimas potenciales según los datos oficiales, y cuya erradicación debe enfrentarse a tres problemas: la invisibilidad, la impunidad y la indiferencia.
Estos son los conceptos sobre los que incidió ayer el experto en trata de blancas y prostitución internacional Antonio Rivas, durante la jornada ‘Lágrimas Negras. Arte y concienciación social contra la esclavitud sexual’, enmarcada en el programa de actividades organizadas por el Consejo Municipal de la Mujer y celebrada en el ágora del Campus María Zambrano.
El director del Proyecto Esperanza, que lucha contra la trata de mujeres en el territorio español, destacaba la participación e implicación de los asistentes, entre los que se encontraban numerosos alumnos y alumnas de Publicidad y Relaciones Públicas. “El concepto de ágora permitió una intensa participación”, apuntó Rivas.
La actividad organizada por la Asociación Arte y Concienciación Social, la Universidad de Valladolid (UVa), y la Fundación Caja Rural, contó con otros ponentes como José María Parreño, y María Teresa Alario, que analizaron la capacidad del arte como arma de concienciación social, y el taller de bordado del tapiz ‘Lágrimas negras’, cuya subasta pública una vez terminado se destinará a la Asociación Amaranta, matriz del Proyecto Esperanza, y que lucha por la erradicación de la prostitución a nivel internacional, con proyectos, programas, y centros de acogida.
Las actividades del Día Internacional de la Mujer finaliza hoy en el Centro de Asociaciones de Autoayuda y Voluntariado con los talleres ‘Tejiendo nuestras vidas’ por la mañana y el de ‘La imagen de la mujer en los medios de comunicación’ por la tarde.
