«Necesitamos el compromiso valiente y la denuncia activa de una ciudadanía concienciada y asumimos que la igualdad es el único valor sobre el que puede asentarse todo el progreso social”. Esta declaración fue pronunciada ayer por dos estudiantes del campus María Zambrano desde el kiosco de la Plaza Mayor para abogar por una lucha continua contra la violencia de género y dar cuenta de un ideario de juventud en el que no cabe un ápice de tolerancia contra el maltrato y la discriminación.
Ante más de doscientas personas que se concentraron en la Plaza Mayor y mirando a un gran lazo extendido desde el balcón del Ayuntamiento, los estudiantes de Publicidad Conchita Borderías y Antonio Heras dieron lectura al manifiesto del Día Internacional contra la Violencia de Género en los actos organizados por el Consejo Municipal de la Mujer. “Pedimos a la sociedad que se involucre en decir no a la violencia machista, que sienta solidaridad con las víctimas, que eduque en igualdad y que reclame educación en igualdad” expresaron los jóvenes estudiantes que también pidieron a las autoridades que no escatimen recursos para combatir el maltrato.
Los universitarios hicieron un llamamiento especial a las mujeres jóvenes para que no se dejen controlar y sean dueñas de sus vidas y “a los varones adolescentes queremos decirles que dispensar buenos tratos, mostrarse sensibles, respetar a las mujeres, sus derechos y libertades fundamentales, es la mejor manera de contribuir a una sociedad más justa, igualitaria, en la que sea posible una mayor felicidad compartida”.
Tras la lectura del manifiesto, un grupo de voluntarios, dirigidos por la responsable de compañía La Pícara Locuela, Sonia Zubiaga, realizaron representación interactiva para mostrar el precio que tiene el silencio ante la violencia o cómo la historia de una mujer puede cambiar si hay un rechazo unánime a la agresión.
Después, todos los presentes, entre ellos representantes de distintas instituciones segovianas, levantaron carteles que decían “Contra la violencia, habla”. El acto finalizó con un minuto de silencio en recuerdo de las 45 mujeres que este año han perdido la vida a causa de la sinrazón machista.