La falta de “alimento”, la de nuevas ideas y de incorporación de gente más joven que continúe con la labor de la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos Justo y Pastor de El Salvador centraron ayer el pregón de las fiestas del barrio segoviano, ofrecido por un antiguo vecino del mismo, muy unido al movimiento vecinal, Evaristo Galán Borregón.
Galán Borregón insistió en las razones que llevaron a los vecinos a crear la Asociación, entre ellas “para que nuestro barrio tuviese presencia y visibilidad en Segovia”. Corría el año 1986 y los residentes en la zona promovieron esta organización con el objetivo mejorar las condiciones de vida de los vecinos y convertirse en un punto de encuentro, con múltiples actividades promovidas por ellos mismos.
Ahora, treinta años después, los miembros de la Junta Directiva echan en falta la implicación de nuevos vecinos, nuevas familias que sientan ese espacio como suyo propio y den continuidad a la organización.
Las fiestas que se desarrollan en el barrio hasta el próximo DOMINGO cuentan con un programa de actividades “modesto pero con el que intentamos que niños, jóvenes y mayores compartan buenos momentos”, explicó el presidente de la Asociación, Tiburcio de Lucas.
El pregón se convirtió, como siempre, en uno de esos momentos en los que los vecinos estrechan lazos y dejan las preocupaciones cotidianas aparcadas. El conjunto de actividades se sufraga con un presupuesto formado por la aportación del Ayuntamiento (1.200 euros), la cuota anual de seis euros de los 271 socios, y las colaboraciones de los anunciantes en el programa de fiestas.
Los miembros de la Junta Directiva hacen cuentas, encajan bolillos, estiran todo lo que pueden la cantidad disponible y apelan a la colaboración de los vecinos en el desarrollo de actividades complementarias, que no supongan mucho gasto.
Los jóvenes y los niños cuentan con actividades como una master class de baile, concursos de dibujo, y diferentes actuaciones, mientras que los mayores disfrutan con los conciertos como el de Juan Varelo y Carmen Bocanegra, la actuación de zarzuela, o la paella, que compartirán hoy, así como el tradicional chocolate. Además, el domingo participarán en la misa y posterior refresco, ofrecido por la Asociación.
A pesar de los años, la ilusión por el barrio sigue intacta por eso, esperan poder desarrollar otras actividades a lo largo del próximo invierno con propuestas para la época navideña, como concursos y cursos para los más pequeños.
