La organización Cooperativas Agro-alimentarias de España ha aplaudido el fallo judicial del Tribunal Supremo que valida las estaciones de servicio automáticas.
En concreto, el alto tribunal ha confirmado la sentencia de Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJB) de 31 de enero de 2017 que declaraba nulo el artículo 7 del Decreto Balear 31/2015, que exigía la presencia de un empleado en toda estación de servicio en Baleares, lo que venía a eliminar la posibilidad de establecer el modelo de estaciones automáticas.
Las cooperativas cuentan con 700 estaciones de servicio que llevan distribuyendo carburantes desde hace 30 años como servicio a sus socios. En general, estas instalaciones se encuentran ubicadas en entornos rurales, donde los índices de población son más bajos, y, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del servicio, se suele optar por un sistema de gasolinera que no obligue a tener personal de atención al cliente durante las 24 horas.
El presidente del Grupo de Trabajo Carburantes de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Josep Lluís Escuer, ha celebrado la decisión del Tribunal Supremo, al entender que, esta vez, «sí ha tenido en cuenta la importancia del modelo automático, en particular la necesidad de protegerlo ante el deseo de algunas Comunidades Autónomas de aniquilarlo».
Intereses contrapuestos
En los recursos que se han desestimado, la comunidad autónoma de Baleares y Aesba argumentaron que se desatendía al consumidor. Sin embargo, no tuvieron en cuenta que los intereses de los consumidores resultaban perjudicados con la eliminación de este tipo de estaciones, ya que se perdía un modelo de negocio que aportaba competencia al sector y disminuía los precios en las Islas Baleares (los más altos de España, según el geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica).
«El proceso judicial ha finalizado, después de dos años, con lo que parecía imposible: ganar a la Administración, a las estaciones tradicionales y consolidar la libertad de mercado y la libre competencia en el sector de la venta de carburantes en toda España», sentenció el presidente de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae), Manuel Jiménez Perona. La patronal de las estaciones automáticas (Aesae) considera que las trabas seguirán, pero cada vez serán más difíciles de justificar, puesto que la sociedad empieza a ver el beneficio de la competencia en este sector, donde, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el consumidor puede ahorrar unos 300 euros al año pudiendo elegir dónde repostar.
