La sanidad pública española revisará las prótesis mamarias de la marca francesa PIP no solo a las mujeres que las recibieron tras someterse a una masectomía dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS), sino que también lo harán con los implantes PIP de las mujeres operadas en clínicas privadas que ya no existan o estén fuera de España. Así lo avanzó la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, quien explicó la actual situación de estas glándulas en España.
Según Farjas, las mujeres que recibieron «fraudulentas» prótesis tras realizarse una masectomía en la sanidad pública «han sido atendidas y están siendo tratadas en el Sistema nacional de Salud».
Sin embargo, para aquellas que se realizaron las prótesis PIP en centros privados, la recomendación del ente sanitario español sigue siendo que acudan a la clínica donde se les realizó la operación para que allí procedan a la revisión de dichos implantes.
«Estamos en contacto con la Sociedad de Cirugía Estética y la Federación de Clínicas Privadas para que toda la red de centros privados pongan a disposición de las mujeres su consulta para esta revisión y para que actúen según las indicaciones de la UE», aseveró la dirigente política.
Las mujeres operadas en clínicas de titularidad privada que ya no existan o que se encuentran fuera de España podrán revisarse en las unidades de mama de referencia de los servicios de salud de todas las comunidades autónomas, según el acuerdo alcanzado el lunes por Sanidad y las diferentes autonomías.
Farjas recordó que en los servicios públicos «por indicación estética no se reimplantan» las prótesis mamarias y que, a su entender, «es en esa relación entre el médico y el paciente en la que la mujer tiene que decidir si es el momento de la explantación y si desea hacer una implantación».
La secretaria general añadió que la prioridad es «garantizar la continuidad asistencial a las mujeres con prótesis PIP». En este sentido, Sanidad creó un grupo de expertos compuesto por representantes de todas las sociedades científicas relacionadas con este campo, con las comunidades y con la Unión Europea.
Sin embargo, no todas las voces están de acuerdo con la actuación de Sanidad. La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre) y la Asociación Española de Cirugía Estética (Aecep) se mostraron partidarios de que las mujeres con implantes mamarios PIP sean sometidas a una retirada o sustitución de los mismos «con carácter preventivo y sin urgencia».
Ambas organizaciones destacan que, debido a sus importantes defectos de fabricación, «sería recomendable valorar conjuntamente con el cirujano plástico su retirada o sustitución».
No obstante, advierten de que actualmente no existen pruebas que relacionen tales implantes mamarios con el desarrollo de un posible cáncer, aunque añaden que pueden surgir complicaciones de tipo inflamatorio por la ruptura de los mismos.
También indicaron que mantienen su «firme compromiso» de colaboración estrechamente con el Ministerio de Sanidad.
