La Consejería de Sanidad redoblará esfuerzos en la formación e información a los profesionales del ámbito hospitalario con el fin de que cuenten con herramientas para detectar de manera precoz e intervenir ante casos de violencia doméstica, según avanzó el director general de Planificación e Innovación, Rafael Sánchez Herrero.
Desde que en 2008 se aprobara un paquete de medidas para actuar frente a esta lacra, las acciones se han centrado, en especial, en el ámbito de la Atención Primaria, Emergencias y entre quienes tienen un contacto más directo con las mujeres, tales como matronas, obstetras y ginecólogos, pediatras y trabajadores sociales, principalmente. Ahora, el objetivo pasa por llegar a otros profesionales para que sepan cómo actuar de la manera más ágil y adecuada.
Desde que se incluyó en la cartera de Primaria el servicio de atención a la violencia de género, los profesionales de Sacyl ha detectado 250.000 factores de riesgo que derivaron en 2.935 situaciones de violencia de género, una cifra nada baladí, según Sánchez Herrero.
El director general precisó que las medidas para implicar a los equipos de Atención Especializada se concretarán en el refuerzo de la guía de actuación sanitaria compartida, que, entre otros aspectos, aclara a los profesionales cuestiones legales y asistenciales. También se potenciará la formación a través del nuevo Plan Estratégico de Formación Continuada y de la intranet para profesionales del Portal de Salud de la Junta.
Modelo ejemplar
Este nuevo reto surge a raíz de las conclusiones de un estudio europeo, en el que Castilla y León ha participado como comunidad destacada por su papel activo en este tipo de medidas. De hecho, ha sido seleccionada como uno de los «modelos de intervención ejemplares en Europa».
El trabajo forma parte del programa europeo Daphne III, que se enmarca en el proyecto ‘Derechos fundamentales y justicia’ que pretende contribuir a la protección de los niños, jóvenes y mujeres contra todas las formas de violencia y de alcanzar un alto nivel de protección de la salud, el bienestar y la cohesión social. En concreto, se centra en el análisis de las ‘Respuestas del sector sanitario a la violencia doméstica: modelos de intervención prometedores en el marco de la atención primaria y de los servicios de obstetricia en Europa’. Extrae las lecciones aprendidas de los modelos de Reino Unido, Finlandia, Países Bajos, Alemania, Bélgica, Serbia y España, de donde toma como ejemplo el método implantado por la Consejería de Sanidad.
El informe destaca del sistema de Sacyl el enfoque descendente y ascendente para aplicar el protocolo común para la actuación sanitaria ante la violencia de género. Resalta que los profesionales sanitarios utilizan las redes establecidas con trabajadores sociales, los servicios sociales, servicios de atención psicológica, la policía, casas de acogida, y otros profesionales volcados en la atención a las víctimas.