El Consejo de Administración de Caja Segovia acordó ayer designar nuevo director general en funciones a Miguel Ángel Sánchez Plaza, con motivo de la prejubilación de Manuel Escribano el próximo lunes 31 de enero.
Sánchez Plaza venía ejerciendo como director general adjunto de la Caja desde hace más de 15 años. Sus ámbitos competenciales básicos, además de la sustitución en diversas ocasiones del director general, se han centrado en la Dirección de las Áreas Comercial, Riesgos, Tesorería y Mercado de Capitales, Planificación y Empresas.
Según fuentes de la entidad, su conocimiento de la Entidad y de su ámbito territorial, unido a su alta competencia técnica, le presentan como la persona idónea para ejercer el cargo, que mantendrá en funciones hasta la finalización del proceso electoral, cuando se conformarán los nuevos Órganos de Gobierno.
Pero quizá lo más notable del consejo de administración de ayer fue la aprobación, de manera provisional hasta que la decisión cuente con el respaldo de la asamblea general, de la modificación del contrato de integración, que supone transferir los activos y pasivos de su negocio bancario minorista al Banco Financiero y de Ahorros S.A. la entidad resultante del SIP que lideran Caja Madrid y Bancaja.
A su vez, el banco cede la gestión de dichos activos y pasivos a las respectivas cajas, por lo que éstas mantienen su naturaleza de entidades de crédito, ya que ejercerán las facultades de gestión sobre la actividad del negocio minorista, con su marca, en sus territorios naturales.
El contrato de integración del SIP ya contemplaba la posibilidad de integrar los activos, si las condiciones lo requerían. Por lo tanto, el consejo de administración hizo uso de esta opción y adelantaba así el calendario inicialmente previsto.
Caja Madrid y Bancaja lo aprobaron esta semana y está previsto que en los próximos días lo hagan Caja Canarias, Caixa Laietana, y segurante hoy viernes lo ratifique Caja Ávila en un consejo de administración para tratar esta misma cuestión.
El traspaso de los activos y pasivos al banco se enmarca en el modelo de integración desarrollado por el grupo, a través del cual las siete cajas unifican sus políticas financieras y comerciales y mutualizan, asimismo, el cien por ciento de los beneficios. De este modo, el nuevo grupo funciona como una única entidad, que ya es el tercer banco del país por tamaño, con 340.000 millones de euros en activos, y el primero por volumen de negocio en banca comercial y de empresas (más de 390.000 millones de euros).
El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, que no quiso dar muchos detalles del acuerdo, se limitó a señalar que la aprobación por parte del Consejo de Administración tiene carácter provisional.
Espera electoral.- Las elecciones en los órganos de Gobierno de Caja Segovia tendrán que seguir esperando aún unos días ya que la Junta de Castilla y León todavía no ha autorizado el comienzo del proceso electoral, algo que en principio se esperaba aprobar la semana pasada. De este modo, en la reunión que mantuvieron ayer el consejo de administración y la comisión de control de Caja Segovia no debieron tratar este asunto, aunque todos esperaban que así iba a ser.
De acuerdo con los nuevos estatutos que han ido aprobando las diferentes cajas de la región en los últimos meses para adaptarse a la nueva ley, las entidades deben convocar elecciones en el primer semestre del año y para ello disponen de dos meses, por lo que previsiblemente soliciten una prórroga dada la dificultad que reviste el proceso, que afecta a todos los órganos de gobierno. De hecho, en la reunión del consejo de administración de ayer se acordó prorrogar el mandato del secretario general de Caja Segovia, Antonio Tapia, —que iba a prejubilarse— con el fin de que su ausencia no dificulte las elecciones en la entidad.
