El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pidió ayer a los partidos soberanistas que no usen a Cataluña para “justificar su arbitrariedad”, y aseguró que los ciudadanos no estarían condenados a elegir entre seguir como están o abrazar la radicalidad de un proceso independentista que, según él, estaría al margen de la legalidad democrática y que tendrá consecuencias negativas para toda España.
Lo dijo en el acto de presentación de las candidaturas del PSC para la próximas elecciones generales del 20 de diciembre que se celebró en El Prat del Llobregat, en Barcelona, donde advirtió de que el presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, activó “la cuenta atrás”, en la que envolvió su amenaza independentista con grandes palabras como democracia, voluntad popular y libertad.
Sánchez aseveró que se deberá evitar que Mas lleve a los catalanes a un “negativo y absurdo” choque de identidades, al conflicto y a la fractura, y subrayó que el proceso soberanista agitaría mucho los ánimos pero que sólo producirá la frustración de no ser capaz de resolver los problemas reales de los ciudadanos en este sentido.
“Todo lo que está pasando tiene un único culpable, Artur Mas, pero el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy es responsable de no haber actuado ante el desafío secesionista”, reflexionó Sánchez, y aseguró que el PSOE ofrecerá soluciones a los catalanes y a toda España a través de una propuesta de reforma de la Constitución en un sentido federal que, según él, preparará a la sociedad para los desafíos del futuro.
Sánchez también señaló que el 70% de los catalanes no quiere que Mas sea presidente y que el 60% no quiere la independencia, y afirmó que el único porcentaje que a Mas le importa es “el 3% de las comisiones”. Asimismo aseveró que los socialistas no proponen reformar la Constitución por el proceso soberanista, pero “tampoco renunciarán a reformarla”.
