El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó ayer que su partido es la garantía de un Gobierno “limpio y dialogante” frente a la oferta de Mariano Rajoy, que lideraría un Ejecutivo “regresivo y conservador”. En un mitin preelectoral celebrado en Puerto de la Cruz (Tenerife) ante más de 200 personas, Sánchez insistió en presentarse como un político “limpio” que lo tiene todo en “A”, frente a Mariano Rajoy, “que es un político B”. “Que no le salga el gratis el 26 de junio”, remachó.
En esa línea, valoró el Código Ético de su formación, el convenio con Transparencia Internacional y la publicación de las cuentas en la página web. “Las de otros partidos habría que preguntar a los jueces de la Audiencia Nacional o a Bárcenas”, comentó en referencia al PP, insistiendo también en que su Gobierno será el de la “honradez intrasigente” de tal manera que los corruptos deberán devolver “lo robado” y después, entrar en la cárcel. Además, rechazó que los próximos comicios sean una “segunda vuelta”, al contrario, sostiene que es una “nueva oportunidad” para impulsar el cambio, que en su opinión, no pasa por elegir a “intermediarios”. “Solo un camino lleva al cambio, el PSOE”, destacó, al tiempo que apeló a que “nadie se quede en casa” para lograr el cambio.
Asimismo dijo que su futuro Ejecutivo va a “poner fin” a la precariedad, entre otras cosas, subiendo el Salario Mínimo Interprofesional, la derogación de la reforma laboral y con un plan de choque contra el paro de larga duración, al tiempo que en cuatro meses, creará un ingreso mínimo estatal dirigido a los más de 700.000 hogares que tienen a todos sus miembros en paro. Asimismo, se autodefinió como un político “coherente” que no “engaña a nadie”, y por eso, subrayó su compromiso de someterse a una cuestión de confianza a los dos años de Legislatura.
Para los jóvenes, detalló que habilitará recursos para que unos 700.000 puedan acceder a la acreditación profesional, y prometió unos 200.000 puestos de trabajo en la Adminsitración en cuatro años. Sobre las pensiones, dijo que “el buen gestor” que es Mariano Rajoy dejó el fondo de reserva a la mitad y además utilizó la crisis como “excusa” para desmnatelar el estado del bienestar. Para garantizarlas en el futuro, comentó que va a “blindar” el sistema con un recardo de solidaridad.
De cara a las mujeres, por su parte, defendió un acuerdo institucional para “poner freno” a la violencia de género, y la elaboración de una ley de igualdad salarial. En educación, prometió congelar las tasas universitarias y bajar la ratio de alumnos para hacer frente a la “mala educación” del PP, y en cuanto a Podemos, señaló que la gente ya sabe “quien trabaja por el cambio y quien bloquea el cambio”, lo que impidió por ejemplo retirar la LOMCE, la reforma laboral o reactivar la ley de dependencia.
