El secretario general de PSOE, Pedro Sánchez, fijó ayer seis principios irrenunciables para cualquier acuerdo de Gobierno “de cambio” después de las elecciones del 26 de junio, que los socialistas aspiran a ganar. Cuando faltan dos semanas para el inicio de la campaña electoral, el líder del PSOE marcó los “seis pilares” sobre los que quiere “construir todos los acuerdos con el resto de fuerzas políticas del cambio”, un documento que ofrecerá el PSOE “siendo la primera fuerza política al resto de formaciones” para poder poner en marcha ese Gobierno del cambio.
“Queremos responder al para qué antes de con el quién. El PSOE sale a ganar, aspira a ser la primera fuerza y antes de con quién queremos ir, lo que queremos es plantear a los españoles hacia dónde queremos ir, y queremos ir a un país mucho más justo socialmente, europeísta, un país unido que reconoce su diversidad territorial y desde luego que garantice no sólo la cohesión social sino también la independencia y las libertades en nuestro país”, defendió el líder de los socialistas.
Estos límites, que el candidato a La Moncloa presentó ante el monumento a la Constitución, buscan blindar el Estado del Bienestar, derogar “de facto” la reforma laboral del PP, evitar el control político de la Justicia, las fuerzas de seguridad y los órganos constitucionales, luchar contra la violencia de género, emprender la reforma laboral de la Constitución y caminar hacia una Europa “social, democrática y solidaria”.
En primer lugar, y ante la situación de las cuentas públicas y la “amenaza” de una multa de Bruselas por no cumplir el déficit, Sánchez expresó su “rechazo rotundo a cualquier tipo de recortes” que puedan afecta a la cohesión social del país. Para ello, apostó por hacer una reforma fiscal progresiva que permita tener recursos suficientes para el desarrollo del Estado del Bienestar. Así, el PSOE quiere garantizar las pensiones, la universalidad de la Sanidad Pública, cumplir la Ley de Dependencia y otorgar un ingreso mínimo vital para 700.000 familias.
En relación con el empleo, Sánchez destacó que los socialistas quieren elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores que implica la “derogación de facto” de la reforma laboral del PP, para “decir no a la precariedad” que, a su juicio, ha provocado el Gobierno de Mariano Rajoy. La oferta de los socialistas incluye además un plan de choque para el empleo de los parados de larga duración y los jóvenes y un subsidio por desempleo para mayores de 45 años con cargas familiares y para mayores de 52 hasta la edad de la jubilación.
El tercer principio incluye la aprobación de “un sistema no partidista de designación parlamentaria de los órganos esenciales del Estado”, una reforma de la Justicia que suprima las tasas y garantice la independencia de los jueces y la obligatoriedad de las listas electorales abiertas. El cuarto exige la lucha contra la violencia de género y la atención de las víctimas, aumentando el presupuesto destinado a la prevención y garantizando el acompañamiento judicial personalizado. Además, apuesta por crear unidades de coordinación contra la violencia de género en las comunidades autónomas.
También aparece la reforma federal de la Carta Magna y el rechazo al referéndum soberanista en Cataluña, incluyendo la modificación del artículo 135 y la limitación de mandatos de los presidentes del Gobierno. Y, finalmente, apuesta por no abandonar “el ideal europeísta” y trabajar por una verdadera “unión fiscal, política y social” abogando por una nueva senda de cumplimiento de los objetivos de déficit y una política de acogida de refugiados.
