El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, espetó ayer al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que con su tono “despectivo, despreciativo y displicente” está “perdiendo” autoridad. A su juicio, “hace tiempo que ha dejado de representar a los españoles”.
“Y lo que me parece más triste es que creo que es plenamente consciente de ello”, así concluyó el líder de los socialistas su intervención en el debate sobre el último Consejo europeo en el Pleno del Congreso, en el que lanzó una dura crítica a la actitud de Rajoy respecto a su partido y a él mismo.
Sánchez denunció que desde las elecciones del pasado 24 de mayo el jefe del Ejecutivo “ha usado las ruedas de prensa de los Consejos de Ministros, las ruedas de prensa con mandatarios extranjeros para descalificar” al PSOE y a su secretario general.
“Quiero dejar constancia de que no comparto en absoluto su manera de entender el Gobierno y el debate democrático”, afirmó, para después denunciar que Rajoy se dirige “en tono despectivo” a los que no piensan como él; “en tono despreciativo” a los que “no bajan la cabeza con sus decisiones”, y “en tono displicente” ante quienes creen que su Gobierno “ha cometido serios errores” en asuntos como la crisis de Grecia.
Sánchez subrayó que él ni opina como el presidente, ni baja la cabeza ante sus decisiones ni cree que haya acertado “en estas trascendentes semanas”, pero se lo dice “desde el respeto institucional y desde la convicción de representar a millones de españoles”.
Y advirtió al presidente de que siendo “despectivo, despreciativo y displicente”, Rajoy “no está dando muestra de autoridad, al contrario, la está perdiendo” y “no está mostrando seguridad”, sino que “está manifestando incapacidad para hacer frente a los problemas”.
Pero, además, subrayó que al “faltar al respeto a los representantes de otros partidos políticos, se está dejando de respetar a sí mismo, a su propia responsabilidad, a lo que significa ser presidente de todos los españoles”, remachó Sánchez.
Eurogrupo
El secretario general del PSOE, advirtió asimismo de que España pagará un “alto coste” por su ausencia institucional, después de que los países europeos eligieran a Jeroen Dijsselbloem en lugar de a Luis de Guindos para presidir el Eurogrupo.
El socialista lamentó la “semana negra” para el Gobierno en Europa con “cinco hechos” que demuestran la “ausencia de España” de los grandes debates europeos.
Según Sánchez, España tuvo un “nulo papel” en la crisis griega y usó el sufrimiento para obtener un supuesto beneficio electoral que, además, no se dará. “Y todo ello basado en grandes mentiras”, dijo, para asegurar que la primera de ellas es que no pueda haber un ‘efecto contagio’ en la economía.
