Imágenes de San Roque inundaron ayer las calles de la provincia con motivo de la festividad dedicada al protector contra la peste.
Entre todas las celebraciones destacó la de El Espinar, con misa y posterior procesión. En la iglesia de San Eutropio de la localidad espinariega, ayer se procedió a la bajada de la cortina pintada por Alonso Sánchez Coello que se conserva en el templo. Se trata de una sarga del siglo XVI realizada por el pintor valenciano Sánchez Coello (1533-1588) que se expone tradicionalmente durante la Semana Santa y la segunda quincena de agosto, con objeto de mantener su estado de conservación.
En Coca también hubo animada procesión. Otro de los pueblos con interesantes fiestas de San Roque son Zarzuela del Monte, que han ido adquiriendo auge en los últimos años, en detrimento de las fiestas patronales —San Vicente, en el mes de enero, y la Virgen del Carmen, en julio—. En el aspecto más pintoresco, en los actos de las fiestas de San Roque de Carrascal de la Cuesta tuvo especial protagonismo la figura de ‘la zorra’ que se encargaba de dirigir a los jóvenes danzantes.
Historia y leyenda del santo.- El 16 de agosto se celebra San Roque. Se dice que su popularidad se debe al papel de intercesor especial en la curación de la peste. Sobre él se entremezclan pocas noticias y muchas leyendas. Nacido en Montpellier, quedó huérfano muy pronto, vendió sus bienes, distribuyó el dinero a los pobres y partió en peregrinación hacia las tumbas de los santos Pedro y Pablo, en Roma. Tres años después, mientras volvía de regreso, fue afectado por la peste, y para no molestar a nadie, se retiró al campo, a orillas del Po. Aquí narra la leyenda que apagaba la sed con el agua de un manantial y mataba el hambre con el alimento que le llevaba un perro vagabundo. Tras su muerte, el culto de San Roque se difundió extraordinariamente en Europa a partir de mediados del siglo XV, llegando así a España.